domingo, 14 de octubre de 2012

CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS






¡No puedo creerlo! Llevaba aburrida más de doscientas páginas (las últimas) del segundo libro de la trilogía. La autora metió escenas muy intrigantes, pero las resolvió de manera absurda rápidamente (Leila y Mrs Robinson, por ejemplo). Abusó de las escenas de sexo y ya prácticamente me las saltaba cuando acontecían. ¡Me aburrí de leer tanto folleteo! Extrañé que las escenas de intriga y misterio se prolongaran y resolvieran de manera más... ¿Complicada? Fueron demasiados lineales y previsibles.

En este segundo libro se perfecciona más la descripción de la personalidad de Christian Grey. Un niño encerrado en el cuerpo de un adulto. Un niño de 4 años cuya madre prostituta y adicta al crack no pudo proteger y dar maternaje, pues ni siquiera pudo cuidar de sí misma.

Mientras escribo este post escucho a Eva Cassidy y trato de que mi hijo me deje concentrarme para escribir (no soporta no ser el centro de mi atención y si leo, escribo o leo no para de preguntarme cosas para desviar mi atención hacia él, ¡ay, Mi Rey consentido!). Nunca antes había escuchado a Eva Cassidy, en la página 229 de este segundo tomo de la trilogía se la menciona y yo acudo presta al Gran Tubo,Youtube, a buscarla. ¡Qué bien suena! SOMEWHERE OVER THE RAINBOW me traslada en el tiempo y me introduce en la mente de C. Grey. Ese guaperas empedernido, encantador de serpientes y más inteligente que la mayoría de los hombres que tanto enamoró a Anastasia Steele. Claro que yo, probablemente, de quien me hubiera enamorado perdidamente seguro habría sido de Dante, el hombre de ébano (raza negra pura) que aparece fugazgmente en escena en la página 231. Un hombre alto, elegante,culto, con educación universitaria,bien vestido y con un diamante en una de sus orejas que centellea tanto como su impecable y nívea dentadura blanca, algo así -me imagino en mis secretas fantasías femeninas- como Sitapha Alfred Savané, el jugador de baloncesto de origen senegalés que jugó en nuestra tierra canaria (primero en Tenerife CB y luego en CB Gran Canaria,si quieren saber más de él les dejo este link http://es.wikipedia.org/wiki/Sitapha_Savan%C3%A9).

Retomando a Grey (jeje):

<< Alarga la mano y me recoge un mechón de pelo por detrás de la oreja. - Oh, Christian... esto es así tanto para ti como para mí. Si tú no me quisieras... Me estremezco, y bajo la vista hacia mis dedos entrelazados. Ahí radica mi otra gran duda sobre nosotros. Si él no estuviera tan...destrozado,¿me querría? Sacudo la cabeza. Debo intentar no pensar en eso.>> (párrafo de la página 425 del libro).

Aquí,en este párrafo transcrito arriba, se sintetiza muy bien una gran verdad. Seguramente si Grey no hubiera sufrido la infancia que sufrió, jamás se hubiera fijado en una mujer como Anastasia: sensible, dulce y maternalista. Porque fue su ausencia de maternaje la que desencadena el enamoramiento de Grey hacia Anastasia Steele.

En la página 455 el psiquiatra de Grey ,Flynn, le cuenta a Anastasia que cuando ella le dejó Grey experimentó tal catarsis emocional que se propuso como objetivo básico y vital en su vida hacer todo lo posible para que el objetivo unívoco de su vida fuera tener una relación sentimental sana con Anastasia Steele. Hizo falta que Anastasia le dejara para que Grey se lo propusiera. También dice el psiquiatra que Grey sufre un aborrecimiento mórbido hacia sí mismo (he aquí la clave de bóveda de por qué Grey acude al sadomasoquismo como placer sexual y adentra a Anastasia en este mundo de sensaciones y emociones insanas y contra natura, aunque según se detalla en el libro hace años que el sadismo sexual no se considera una enfermedad sino una opción vital). Grey padece de parasomnia (terrores nocturnos), derivados de su sufrimiento en los primeros años de su infancia en manos de chulos y prostitutas drogadictos. Y también padece de fobia a que le toquen, debido a los abusos que sufrió en su primera infancia.

Grey se ha sometido a todas las terapias habidas y por haber para superar sus traumas de infancia e intentar cambiar su modus operandi en sus relaciones (ser obsesivo, controlador enfermizo,posesivo, celoso,..., es lo más suave de él): Cognitiva, freudiana, funcionalista, Gestalt, del comportamiento... Él ha probado todas las terapias.

Christian Grey es un hombre hecho pedazos. Anastasia intenta rehacer un puzzle destrozado en su alma.

Ella es el prototipo de la mujer que se enamora del hombre con el perfil de Grey. Este último bien podría convertirse en un maltratador de mujeres, pero en el fondo tiene autocontrol y un gran corazón enamorado de Anastasia,obsesionado con sobreprotegerla (tal vez derivado de la frustración oculta de no haber podido proteger a su madre biológica cuando él era tan sólo un bebé a quien debían cuidar y nadie cuidó). Aunque, seguramente si a Grey le diera por tomar alcohol compulsivamente u otras sustancias psicotrópicas, perdería ese inhibidor interno del autocontrol y su mente estallaría en los mismos añicos que estalló su corazón de bebé cuando vino al mundo y el destino le dio esa fea realidad al nacer.

- Anastasia lucha constantemente por mostrarse firme e íntegra, sana mentalmente. Intenta demostrar que tiene el suficiente amor propio como para no sucumbir a los deseos de Christian y enseña continuamente su faceta menos sumisa. Pero por otro lado, cae una y otra vez en la tentación, se llena de inseguridades con respecto a ella misma, a su sexualidad... Ana,despierta compresión muchas veces, pero otras tantas (como lector/a) te dan ganas de pegarle dos gritos para que espabile y abra los ojos. Sobre todo por su dificultad para alejarse de una relación que es claramente tóxica. Grey la anula. ¿Cuántas mujeres habrá en su misma situación o han vivido eso en sus vidas? Por desgracia, más de las deseables.

- Christian muestra su peor cara prácticamente desde el principio, pero a medida que vas leyendo te das cuenta de que a pesar de vivir en la piel de su madre biológica,algo en Ana le hace bajar la guardia encontrando Jeckyll su oportunidad de hacerse ver, muy a pesar de nuestro protagonista.

El final de CINCUENTA SOMBRAS MÁS OSCURAS hace que quieras acudir corriendo a por el tercer y último libro de la trilogía CINCUENTA SOMBRAS LIBERADAS y la autora E.L. James, una vez más, muestra su gran giro de pluma y toque maestro para engancharte de nuevo a sus tórridas fantasías.

PRIÁPICO ES EL TÉRMINO ADECUADO. Y...como Anastasia Steele, también me pregunto vagamente cuál sería el equivalente femenino.

Ana Nayra Gorrín Navarro.

Loca por ir a la librería a comprarme y leerme el último libro de la trilogía.

En Santa Cruz de Tenerife, a domingo 14 de octubre de 2012.

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