viernes, 8 de junio de 2018

Impresiones del libro BAILA, BAILA, BAILA del autor Haruki Murakami



Hace más de un mes me suscribí al Club de Lectura de Santiago del Teide. ¡Todo un placer para alguien que ama la literatura el poder leer libros gratis y luego reunirnos para hablar de él! Huelga decir que los libros son de préstamo (del catálogo de libros de Bibliotecas de Tenerife) y que hay que devolverlos en cada reunión de fin de libro.


Pues bien, nuestro primer libro fue de un autor de peso: del casi Premio Nobel de Literatura (Bob Dylan le arrebató el galardón) el autor japonés Haruki Murakami, en concreto su libro titulado BAILA, BAILA, BAILA. Pasándolo por el filtro de Google y Wikipedia obtenemos la siguiente información del autor:






 << Haruki Murakami (村上 春樹, Murakami Haruki?) (Kioto, 12 de enero de 1949) es un escritor y traductor japonés, autor de novelas y relatos. Sus obras han generado críticas positivas y numerosos premios, incluyendo los premios Franz Kafka y el Jerusalem entre otros.

La ficción de Murakami, a menudo criticada por la literatura tradicional japonesa, es surrealista y se enfoca en conceptos como el fatalismo. Es considerado una figura importante en la literatura posmoderna. The Guardian ha situado a Murakami "entre los mayores novelistas de la actualidad". Ha sido considerado candidato al Premio Nobel de literatura en repetidas ocasiones, sin que hasta el momento haya obtenido el galardón


Aunque nació en Kioto, vivió la mayor parte de su juventud en Hyogo. Su padre era hijo de un sacerdote budista y su madre de un comerciante de Osaka. Ambos enseñaban literatura japonesa.

Desde la juventud Murakami estuvo muy influido por la cultura occidental, en particular, por la música y literatura. Creció leyendo numerosas obras de autores estadounidenses, como Kurt Vonnegut y Richard Brautigan. Son esas influencias occidentales las que a menudo distinguen a Murakami de otros escritores japoneses.

Estudió literatura y teatro griegos en la Universidad de Waseda (Soudai), donde conoció a su esposa, Yoko. Aunque no iba a la universidad apenas, trabajaba en una tienda de discos en Shinjuku (tal como uno de sus personajes principales, Toru Watanabe de Norwegian Wood) y pasaba mucho tiempo en unos bares de jazz en Kabukicho, Shinjuku. Antes de terminar sus estudios, Murakami abrió el bar de jazz Peter Cat (El Gato Pedro) en Kokubunji, Tokio, que regentó junto con su esposa desde 1974 hasta 1981. La pareja decidió no tener hijos en parte porque "no tengo la confianza, que la generación de mis padres tuvo después de la guerra, de que el mundo seguiría mejorando .

 En 1986, con el enorme éxito de su novela Norwegian Wood, abandonó Japón para vivir en Europa y Estados Unidos, pero regresó a Japón en 1995, tras el terremoto de Kobe y el ataque de gas sarín que la secta Aum Shinrikyo (La Verdad Suprema) perpetró en el metro de Tokio. Más tarde Murakami escribiría sobre ambos sucesos.

La ficción de Murakami, que a menudo es tachada en Japón de literatura pop, es humorística y surreal, y al mismo tiempo refleja la soledad y el ansia de amor en un modo que conmueve a lectores tanto orientales como occidentales. Dibuja un mundo de oscilaciones permanentes, entre lo real y lo onírico, entre el gozo y la oscuridad. Cabe destacar la influencia de los autores que ha traducido, como Raymond Carver, F. Scott Fitzgerald o John Irving, a los que considera sus maestros.

Muchas novelas suyas tienen, además, temas y títulos referidos a una canción particular como Dance, Dance, Dance (de The Dells), Norwegian Wood (los Beatles), y South of the Border, West of the Sun (La primera parte es el título de una canción de Nat King Cole). Esta afición -la música- recorre toda su obra.

Murakami es aficionado al deporte: participa en maratones y triatlón, aunque no empezó a correr hasta los 33 años. El 23 de junio de 1996 completó su primer ultramaratón, una carrera de 100 kilómetros alrededor del lago Saroma en Hokkaido, Japón. Aborda su relación con el deporte en De qué hablo cuando hablo de correr (2008).

A finales del 2005 Murakami publica la colección de cuentos Tōkyō Kitanshū, traducido libremente como Misterios tokiotas. Más tarde editó una antología de relatos llamada Historias de cumpleaños, que incluye textos de escritores angloparlantes, incluyendo uno suyo, preparado especialmente para este libro >>.


Tras esta introducción sobre el autor, vamos con mi BRAINSTORMING particular tras la lectura del libro BAILA, BAILA, BAILA (titulo extraído del tema Dance, dance, dance de The Dells cuyo link adjunto al final de este post).


El protagonista es un atormentado redactor freelance que en el pasado vivió un idilio con una atractiva prostituta, llamada Kiki, en un hotel de Sapporo (Japón) denominado Hotel Delfín. Kiki desapareció misteriosamente. Años más tarde el protagonista decide regresar a Sapporo y alojarse en el mismo hotel para intentar descifrar su extraña desaparición.


Ya en Sapporo el protagonista descubre incrédulo que el hotel conservaba el mismo nombre pero había sido totalmente reformado.


El libro está plagado de aspectos de la cultura japonesa. Así, pude aprender que una Ryoka es una fonda tradicional japonesa.


En el hotel se van presentando los personajes que anudarán la novela: la guapa recepcionista llamada Yumiyoshi con historias muy kafkianas y absurdas en torno a ella, un adolescente hipersensible, un actor antiguo amigo del protagonista en época del colegio y llamado Gotanda, una artista fotógrafa llamada Ame que al irse se olvida de su hija de 13 años llamada Yuki, otra prostituta llamada Mai y que resulta asesinada,…


El protagonista en algunas ocasiones deja ver su insana autoestima (por ejemplo, en la página 71 se define a sí mismo como un “quitanieves cultural” – quita lo que nadie quiere y lo que a todo el mundo estorba- y además añade que si muriera nadie se compadecería de él). A través del protagonista Murakami acuña su pasión por lo fatídico, por la soledad, por el sentimiento de abandono y rechazo…


Una curiosidad es que en la página 78 el autor considera la veneración por el dinero (capitalismo avanzado) como un vestigio de la mitología en el mundo de hoy (adorar al becerro de oro bíblico). Recordemos que Murakami es licenciado en Literatura y Teatro Griego y para ellos la mitología era primordial por lo que este paralelismo me llamó mucho la atención.


El estilo y ritmo narrativo de Murakami me recuerda al estilo de filmar y dirigir las películas de Woody Allen. Plagado de elucubraciones personales que hacen que la novela se vuelva un poco caótica y difícil de leer, en cuanto que pierdes el hilo argumental con sus elucubraciones insertadas en el texto de la novela. Para mí es todo lo contrario al MINDFULNESS, que es un concepto psicológico que hace referencia a la acción de concentrarte y prestar atención plenamente en algo. La obra entera de Murakami para mí es apología del concepto de MINDLESSNESS pues es como si al escribirla él se exhortara de sus males pero manchando el hilo argumental de la novela con sus divagaciones personales. Entiendo que a muchas personas esto les resulta atractivo a la hora de leer, pero a tantos otros lectores les resulta farragosa. Otro aspecto a destacar es que los personajes no están, desde mi punto de vista, nítidamente definidos. ¿Sus nombres completos y apellidos? ¿Dónde nacieron? ¿Qué les gusta, qué les disgusta, qué les incomoda? Todo esto hay que deducirlo de la lectura global de la obra y esto puede incomodar a muchos lectores.

Algo que me gustó mucho en el libro es que desde la primera a la última página el autor hace un repaso a la cultura musical de los años 60-70. Desde su jeep Subaru va poniendo los mejores éxitos de estas épocas y explica incluso el contexto sociocultural de las canciones. Además, cita acontecimientos históricos concretos como el asesinato de Michiko Kamba (página 230) el joven estudiante japonés de la Universidad de Tokio que falleció en 1960 a los veintidós años, durante las protestas contra el Tratado de Cooperación Mutua y de Seguridad entre los Estados Unidos y Japón. Además, menta el Tokio Disneyland y su inauguración, la Universidad Sofía de Tokio, entre otros…


Como nota de humor, decir que el croqui que hace en la página 345 de los personajes de la novela me parece bestial.

El protagonista se declara un cinéfilo empedernido, pero sin gustarles Fellini ni Tarkovsky. Y en muchas partes de la obra denota un carácter un tanto esquizoide. Por ejemplo en la página 345 cuando humaniza los objetos (el cenicero, el grifo…).

Hay un personaje que me llamó poderosamente la atención y es la adolescente YUKI. La pobre niña obligada a madurar por culpa de Ame, una madre casi demente que se excusa en ser artista (fotógrafa artística profesional de reconocido prestigio internacional) para abandonarla siempre que quiere. Pienso que a través de Yuki el lector continuamente tiene miedo de ver pinceladas de la obra LOLITA, de Vladimir Nabokov, pero finalmente el protagonista (por cierto, no sabemos su nombre, en toda la obra permanece sin presentarse, como anónimo) se comporta como un padre de 34 años (pues sí que aclara su edad) y cuida de Yuki sin connotación sexual alguna hacia ella. Y es entonces cuando la resuelta e independiente niña Yuki me recuerda al protagonista del libro El guardián entre el centeno, de Salinger y que cuenta, con narrador intradiegético –en primera persona todo el tiempo- las pericias y despertar sexual de un adolescente neoyorquino llamado Holden Caulfield, muy independiente y que se escapa de casa tras haber sido expulsado del instituto.

En la figura del padre de la niña pienso que el propio autor se proyecta. Nótese de entrada el juego de palabras con el nombre y apellido del autor (Haruki Murakami) y del padre de Yuki llamado Hiraku Makimura. Y aquí, nuevamente acudiendo al cine, es como si Hitchcock (el maestro del suspense) hiciera acto de presencia en el fondo de alguna de las escenas de sus películas. De este modo, Murakami aparece en la escena de la novela a través de Makimura. De hecho, el propio autor cita a Hitchcock en la página 281, ratificando así mi impresión (a la que llegué antes de llegar a la página 281 donde cita al maestro del cine).

No quiero ser spoiler de la trama del libro, apelo a su lectura. ¡Eso sí! Tengan claro que es una lectura farragosa que hay que tomarse con calma y mucha concentración.


Aprendí mucho vocabulario nuevo y absorbí mucho de la cultura general que, sin duda, posee el autor. Palabras como “deslavazada” (Que es insustancial o insulso. O que carece de unión entre sus partes, o está desordenado o mal compuesto), tropo, haikus y tankas ( géneros de poesía japonesa).

 ¡¡FUE UNA BUENA LECTURA, AUNQUE ME COSTÓ PILLARLE EL TRUCO A SU ESTILO!!



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