sábado, 1 de mayo de 2021

Mi segunda lectura de abril: “Papeles con sangre” de Rubén Martí

 Con la lástima de llegar a la última página de una novela que disfrutas, hoy acabé esta obra del escritor Rubén Martí.



Es una novela muy bien escrita, con el valor añadido de los sesgos autobiográficos del autor. Por tanto, recomiendo encarecidamente su lectura.

Me hizo meterme en la mente de un adolescente. Hecho este que, dados mis cuarenta y dos años, agradezco profundamente pues ya me había olvidado de todo lo que sentía yo a esa edad, me ha venido muy bien el ejercicio pues soy madre soltera de un adolescente.

El tema central por desgracia está muy de moda; el bullying y cómo afecta este en la vida de una persona y de quienes le rodean.

Con reminiscencias de la misma magia de Salinger en su best sellerEl guardián entre el centeno” e incluso con referencias temáticas en el cine con películas como la española “El doble más quince” con Maribel Verdú y Germán Alcarazu, Rubén Martí conduce al lector a la madurez y transición de Rubén. El bullying fue el punto de inflexión que marcó toda su vida. Pienso que muchos jóvenes pueden, por infortunio, sentirse identificados con el personaje central. Y es en este punto donde destaco la resiliencia de la que Rubén, el protagonista (sí, con el mismo nombre que el autor), hace acopio durante toda su vida y que nos sirve de referencia clara de superación personal y de saber salir adelante ante las adversidades.

Todos/as hemos sentido algo especial durante nuestra adolescencia por un profesor/ una profesora, otro encanto añadido a la novela pues todo el tiempo quieres saber hasta dónde llega esta historia. Mas en esta ocasión hay una novedad digna de elogio en la creación literaria pues lejos de repetir el patrón de Nabokov con su “Lolita”, Rubén Martí cuenta que también existen las relaciones entre mujeres que le sacan mucha edad a su amante y lo normaliza en su relato.

En una ficción autobiográfica de narrador omnipresente, con comedidos diálogos entre los personajes, Rubén Martí acude al viento, tal vez, como símbolo por ser elemento reiterado en toda la obra. Como suelen hacer los mejores escritores al usar este recurso literario, tales los enanitos pelirrojos de los libros de Laura Norton. Y así, el viento lleva y trae a los personajes a unas u otras acciones que determinen sus propios finales en la novela.

Me quedo con estas dos reflexiones:

(Pág. 132) << Si demuestras miedo, la sociedad se ensañará contigo sin piedad. En cambio, si demuestras valor, esa misma sociedad, la misma, tendrá piedad y te respetará>>.

(Pág. 300) << En la unidad de los colores frágiles del arcoíris radica su fuerza y su esencia no es otra que el hecho de que no existe nadie que pueda separarlos>>.

 

¡Enhorabuena al autor y gracias por un viaje tan enriquecedor a través de su lectura!

 

Ana Nayra Gorrín Navarro.

Sábado, 1 de mayo de 2021.

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