miércoles, 26 de diciembre de 2018

La abuela Lola y una nueva y deseada lectura



La última lectura, por ahora, del Círculo de Lectores de Santiago del Teide ha sido un libro de Cecilia Samartín titulado <<La abuela Lola>>.

Dicen que cada libro tiene su momento para ser leído. Y está claro que este no era mi momento para este libro. Yo no sé si escribiendo consigo no ser tediosa y mantener el ritmo en la trama de la novela. Pero a mí no me gustó el ritmo con que está escrita esta novela, no me enganchó. Y, aunque es muy sensitiva y trata temas de candente actualidad como son las relaciones nieto-abuelos (hoy en día casi todos los niños/as de Europa están siendo criados por sus abuelos/as o si no, pasan mucho tiempo con ellos/ellas, dada la inclusión de la mujer en el mercado laboral), el acoso escolar, la necesidad de tomarse la vida con resiliencia y proactividad, especialmente cuando caminamos en el ocaso de la vejez y, sobre todo, la muerte (pero en este aspecto el lector se llevará una sorpresa pues no muere quien se espera que fuera a morir).  No obstante a estos temas actuales, reitero, el ritmo en el desarrollo de los acontecimientos me resultó tedioso. Tal vez si la novela hubiera sido más corta y más intensa en su trama me hubiera enganchado más. Lo que sí que me atrapó con amor a primera vista cuando me lo dieron en la Biblioteca donde me fue entregado, fue su portada. ¡Es preciosa! Te dan ganas de acurrucarte en tu sofá favorito con una manta y empezar a leer el libro.
Por otro lado, me encantó el detalle final del libro de adjuntar las recetas de cocina de La abuela Lola, recetas oriundas de Puerto Rico pues esta peculiar familia es de origen boricua y, no sé por qué, me los imaginaba naturales de las montañas de Orocovis, como lo es el Rey de Corazones (mi adorado Manny Manuel).

Dicho esto, copio y pego para su lectura la crítica de un blog literario que sigo pues coincido en todos los aspectos positivos que resalta, MENOS EN EL RITMO DE LA NOVELA, que como ya he dicho a mí me pareció excesivamente lenta. A veces es preferible, pienso, tener una novela de 250 páginas pero que te enganche que una de más de 400 páginas pero que resulte pesada de leer. No obstante, pese a que la novela tiene escenas tremendamente tristes que me hicieron llorar a lágrima viva, es muy bonita y tiene un lindo mensaje. 






                                           Título: La abuela Lola

Autora: Cecilia Samartin

Publicación: Booket, junio de 2013

Páginas: 411


Después de <<La abuela Lola>>, voy a empezar un libro que compré en Amazon cuya lectura he dejado pausada y estoy deseando empezar a leer pues me encanta el modo de escribir del autor. Nada menos que el magnánimo Arturo Pérez Reverte con su novela Sabotaje.


Con ella, volvemos con Lorenzo Falcó, estamos en 1937, y su jefe le encarga sabotear el cuadro Guernica de Picasso, para que no llegue a la Expo Universal, amén de neutralizar a un comunista francés.

Decía Reverte que <<tenía ganas de escribir una novela de espías y así nació Lorenzo Falcó y la trilogía que ahora muchos piden siga sumando entregas. Y así surgió Falcó, mercenario sin escrúpulos. 

En esta ocasión y tras haber pasado por Tánger, estamos en París, el París de los años 30, tan tratado en la literatura, atractivo intelectualmente y lleno de nombres hoy de sobra conocidos y que el autor introduce en la novela más o menos disfrazados para que cualquier lector avispado sea capaz de identificarlos. Ver a Hemingway en Gatewood, a Peggy Guggenheim en Nelly Mildenheim o a André Malraux en Leo Boyard son algunos de los ejemplos del trabajo de inserción realizado por Pérez-Reverte para esta entrega. Y por supuesto, Picasso>>.




      Ana Nayra Gorrín Navarro.

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