domingo, 13 de enero de 2019

Hoy hace ocho años...





Era mi historia y se cruzó con la tuya.
Fuimos una escueta fábula de amor de un rato, sin tiempo ni trato.
Y…¡Nos llegamos a conocer tanto que ese amor se volvió quimera!
Ganamos con ese pacto de amistad impregnado del sabor de lo eterno.
Y da igual la hora que sea o el día de la semana,
siempre puedo contar contigo.

Invariablemente, dispongo de tus abrazos detrás de tu puerta.
¡Tu presencia en mi vida es una diana continuamente con acierto!

Nuestra amistad me llena más que los  mil amores que he tenido.
Supongo que desde fuera será difícil entenderlo, no hay lógica.

Perdernos en la oscuridad, manta en mano, por alguna playa.
Conversar toda la noche mirando las estrellas, besos de pausa.
Sentir la invasión de tu cuerpo, pero jamás la cadena a tu alma.
Entonces, la Luna llena de cómplice amiga sempiterna.

Y si todos me dicen no llegas tú me dices ¡de puntillas lo logras!
Porque nadie ha creído tanto en mí ni me ha dado jamás tanta fuerza.

Mi bucanero de sueños realizados, momentos apasionados y corazones blindados.

Aunque me gastes los labios, jamás me gastarás el alma  con solicitación de cadena.

Ana Nayra Gorrín Navarro.
Domingo, 13 de enero de 2019.


En el día en que se cumplen 8 años de este pacto, aún en vigor. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario