lunes, 31 de mayo de 2021

Sobre “ El lunes nos querrán” de Najat El Hachmi SIN SPOILER

Leyendo este libro, mi segunda lectura de mayo, me he dado cuenta de que un/a escritor/a escribe como le gusta leer. Ya entenderán al término de la lectura de este post por qué pienso esto.

 



El argumento de este libro es el eje central que abordé en mi segunda novela “Benazir”; el conflicto intercultural que viven en España muchos/as jóvenes con padres marroquíes, especialmente las mujeres, la lucha diaria a la que se enfrentan quienes quieren vivir como europeas siendo de una cultura musulmana. Algo que desde fuera vemos tan trivial y que le costó la vida, por ejemplo, a la joven argelina de 31 años disparada y quemada viva por su ex marido, también argelino y de 44 años, con quien tenía tres hijos y de quien se había separado recientemente, ya que ella quería integrarse en la sociedad francesa, trabajar y ser una mujer europea más y él no se lo quería permitir. Les dejo link aquí a la noticia Crimen machista en Francia: dispara a su mujer en las piernas y la quema viva (elperiodico.com)

 

Flores y mensajes de apoyo frente a la casa quemada, en Merignac.

Najat ganó el Premio Nadal 2021 por esta novela escrita a modo de carta infinita a su mejor amiga, usando reiteradamente el tiempo verbal indicativo pretérito perfecto (trajiste, me esperaste, viste,…) y con ausencia total de diálogos entre personajes, usa el recurso de la interpelación al lector/a la lectora para hacerte pensar, pero no hay vida alguna entre los personajes más allá de los recuerdos de la narradora de quien hasta las páginas finales no sabemos ni su nombre (mensaje atroz pues en la cultura musulmana ¿qué importancia tiene la mujer y su nombre?).

Pese a ello, poca gente conoce que la autora ya era escritora con cinco libros publicados y muchos ensayos, la mayoría en catalán pues Najat vino a España junto a sus padres desde Marruecos siendo niña (desde su Nador natal), estudió en la Universidad de Barcelona la carrera de Filología árabe gracias a una beca de estudio para inmigrantes. Sus obras publicadas previas al Premio Nadal fueron: 1) “El último patriarca” (año 2008) basado en sus estudios de tesis doctoral por el que obtuvo mención honorífica en la Universidad de Barcelona, 2) “La cazadora de cuerpos” (año 2011), 3) “La hija extranjera” (año 2015), 4) “Madre de leche y miel” (año 2018), y 5) “Siempre han hablado por nosotras” (año 2019).  (Fuente: Wikipedia)

El hecho de la carencia de diálogos (he de ser sincera) me desilusionó bastante pues me cansaba de seguir la trama a todas luces lineal. Yo amo los giros inesperados, los diálogos entre personajes a través de los que deduces su modo de ser y hasta te los imaginas físicamente, también me faltaron más descripciones. Sí, soy de esas lectoras a las que les fascina que les describan hasta el olor del café recién hecho por las mañanas o el exquisito sabor de los dulces árabes para sentirme en medio de la escena descrita. No obstante, el mensaje de su novela es tan necesario que no puedo más que alabarla y entender que ganara el Premio Nadal 2021. Además, me sentí reflejada en muchos aspectos como en su relación paterno-filial, materno-filial y su tormentoso matrimonio con el chico marroquí. Dejo a voluntad del lector averiguar cómo Naíma, así se llama la protagonista de “El lunes nos querrán”, descubra cómo se logró zafar del yugo opresor tanto como el porqué del título.

En líneas generales, es un buen libro con un necesario mensaje y a mujeres árabes feministas y valientes como Najat hay que darles voz y eco en nuestra sociedad y en todas las sociedades democráticas, sean europeas o no.



 

jueves, 27 de mayo de 2021

FRIENDS, la reunión

 FRIENDS, la serie que nos acompañó a mis amigas y compañeras de piso de Universidad desde el primer año hasta el último, ese año en que en mi vida pasaron tantas cosas; conocí Londres y se me abrió la mente a otras culturas y pueblos, entendí que yo adoraba la vida de las ciudades y que algún día debería vivir en una urbe grande donde mi espíritu se pudiera ensanchar tanto como mi sed de libertad, decidí dejar la carrera de Derecho porque comprendí que la había empezado a estudiar para complacer a otras personas cuando yo lo que realmente quería estudiar era Antropología sociocultural y esa Facultad de Derecho de la ULL no me hacía feliz, justo cuando me quedaban solo un par de asignaturas para finalizarla, me enamoré atrozmente nada más llegar de Londres de un chico árabe, me quedé embarazada y decidí junto a mi pareja que íbamos a tener un hijo juntos y emprender una nueva vida juntos, me mudé de casa en un año SIETE veces viviendo en varios punto de Tenerife (La Laguna, La Camella, El Fraile, Las Américas, Playa de San Juan, Alcalá y, por último, Puerto de Santiago en Edificio Santiago Beach. Un año más tarde nos mudaríamos definitivamente a Los Gigantes, donde yo también realicé varias mudanzas en años posteriores, pero ya separada y sola con mi hijo).

Aquellas tardes, regresando al periplo de mi vida como universitaria en aquel pisito en Calle Esperanto de La Laguna en el edificio rosado del mismo nombre que la calle, serán recordadas siempre por mis amigas y por mí con sumo cariño. La mayoría del tiempo llovía y hacía mucho frío, nos sentábamos delante del televisor a ver FRIENDS, lo emitían cada tarde de lunes a viernes en torno a las 19 horas. Había tardes en que teníamos que aprovisonarnos de mantas pues el frío era insoportable, aunque para mí a todas luces adorable. Comenzamos en la Universidad en el curso académico 1997-98, la serie empezó a emitirse en España en Canal + en abierto un jueves 27 de noviembre de ese mismo año a las 19 horas en Canarias y desde ese mismo día me enganché a la serie junto a mis mejores amigas (pues siempre a lo largo de la vida, desde la infancia Jessi, Aran y Vanesa y desde el instituto Rosa) han sido mis mejores amigas, además de que Jessi es también mi prima hermana. En la temporada 1 en España se llamaba COLEGAS, ¡jaja! Después ya pasó a llamarse FRIENDS como en su versión original. 

Les dejo por aquí un artículo de EL PAÍS del año 1997 que no tiene desperdicio para comprobar la magnitud del fenómeno FRIENDS en la gente de mi generación. 

Llega a España el mundo de 'Friends' | Radiotv | EL PAÍS (elpais.com)


Si buscamos en Google, leemos que << FRIENDS se emitió por primera vez el 22 de septiembre de 1994 por la cadena NBC y terminó el 6 de mayo de 2004. La serie tiene diez temporadas de unos 24 capítulos cada una —salvo la tercera y sexta temporada, que tuvieron 25 episodios, y la última, que tuvo 18 capítulos—>>.


El link para poder ver todas las temporadas en la plataforma HBO ESPAÑA, es: 


HBO (hboespana.com)



Yo no gasto dinero en salir de bares ni en copas pues prefiero, honestamente, montarme la fiesta con familia y amigos/as en casa y después de la pandemia me he suscrito a varias plataformas y ya casi no veo la televisión pública. Salvo alguna que otra noche en que veo TVE2. Estoy suscrita a Netflix, HBO España, Filmin, Amazon Prime y Disney +. Ver películas en versión original en francés con subtítulos en español me ayudó muchísimo para poder sacarme el certificado DELF del idioma. Y, Dios mediante, seguiré usando este recurso para sacarme el DELF B2 en los próximos años (me quedan al menos cuatro años por delante para llegar al nivel para presentarme a esa prueba). 

 Y.... ¡TACHÁN! Desde hoy REGRESA FRIENDS con THE REUNION, con los personajes reales de la serie tal cual están hoy en día, solo disponible en HBO ESPAÑA. Al principio iba a ser solo para HBO MAX, pero se ve que HBO ESPAÑA negoció bien y lo han autorizado para HBO ESPAÑA también (la noticia saltó hace unos días y no cabía en mí de gozo pues ya no puedo pagar por más suscripciones y el MAX sale muy caro mensualmente). 

Yo tengo 42 años, las edades de los actores y actrices actualmente son:

Jennnifer Aniston (Rachel Green) tenía 25 años en 1994. Matt Leblanc (Joey Tribbiani), 27 años. Matthew Perry (Chandler Bing) tenía 25 años, igual que Aniston. Lisa Kudrow (Phoebe Buffay) tenía 31 años, ¡era la mayor! Por tanto, hoy en día Jennifer Aniston tiene 52 años, Matt Leblanc tiene 54 años, Matthew Perry tiene 52 años, igual que Aniston, y Lisa (quien interpreta a mi personaje favorito, Phoebe)  ¡¡¡¡tiene 58 años!!!!





Recientemente leí duras críticas a la serie. Hay algo que es cierto y que jamás me había parado a pensar. ¿Cómo es posible que durante diez años de emisión americana en sus diez temporadas, ninguno de los protagonistas tuviera un amigo o una amiga de otra raza y cultura?, ¡¡viviendo como vivían en New York!! Esta crítica es plausible, pues es cierto. Veremos si tocan el tema hoy en The Reunion. 

Al margen de esto, ¡para mí ha sido la serie de mi vida universitaria!, que me acompañó tanto en el año académico 97/98 tan importante en mi vida ya que me iba por primera vez de mi pueblo y de mi hogar familiar para estudiar en La Laguna una carrera que empecé con mucha ilusión, pero que poco a poco fui perdiendo la motivación por ella, como en el año en que pasó todo cuanto marcó mi camino a seguir en esta vida, el año 2004, en que Dios me concedió lo que más deseaba en esta vida por encima de todo: ser madre y serlo joven (25 años). 

Mientras escribía el párrafo de arriba, me he percatado de que se me estaba pasando por alto un hecho muy importante en la vida de toda mujer: ¡el año en que se pierde la virgen esa que dicen que tenemos dentro y que ya nunca más tenemos cuando la matamos con el sexo! En octubre de 1997 perdí la virginidad con mi primer novio, quien era mayor que yo doce años y era de otra cultura. ¡¡Siempre busqué esas experiencias!! En el fondo yo lo que quería era viajar y estudiar Antropología sociocultural, una carrera que por aquel entonces no se podía estudiar en Tenerife.  

¡Amigas Jessica, Rosa, Vanesa, espero que puedan ver The Reunion! Y más espero que pronto seamos nosotras las que hagamos esa REUNION, jaja, que en nada se nos casan los hijos y nosotras aún no hemos hecho esa cena que tenemos pendiente desde hace dos años. ¡¡En cuanto llegue la gringa no tendremos excusa para reunirnos!! ¡¡Las quiero infinito!! 




¡Tírame la pelota!

 Creo que no hay momento más feliz para mi perro y para mí que cuando jugamos juntos. Mak, Border Collie de seis años y medio, está en nuestra manada desde que tenía dos meses, justo el día en que cumplió dos meses lo trajimos a casa.

Aún recuerdo como si fuera ayer la primera vez que nos vimos en aquella azotea techada en Puertito de Güimar, sus dueños eran una familia amorosa que adoraban a su mamá, Dana, campeona de Tenerife de Agility. Mak vino el primero corriendo a mis piernas, yo eché un vistazo rápido a toda la manada, en un principio todos me parecían idénticos, pero poco a poco me fui dando cuenta de que cada uno era diferente. Mak era el más grande y gordito, también el que parecía ser el más cariñoso. Se me puso de pie apoyado en mi pierna y se estiró como pidiendo que lo cogiera mientras me lanzaba besitos (lametones) al aire. En cuanto lo cogí y acerqué a mi cara me comió la cara a besos, ¡jaja! ¡Qué cosa tan tierna! Le puse en el suelo y me arrodillé, todos vinieron revoltosos, pero Mak ya me había elegido, me puso la patita sobre la mano y me echó esa mirada Border Collie de la que no te puedes escapar y que te atrapa para siempre. ¡Este, es este el que nos llevaremos a casa! Agarré a Mak, le abracé, le besé y ya nunca más le solté. Hicimos que se despidiera de su Mamá y hermanitos y empezamos nuestra nueva vida juntos. 

Desde que era cachorro, adoraba dormirse apoyado en mi pie, al principio mi pie era casi de su tamaño, pero luego se ha convertido en más pequeño que su cabeza. 

Hemos pasado por varias mudanzas para acabar en el hogar donde empezó todo con él. Mi hijo, él y yo somos su manada principal, los otros miembros de la familia también, pero el apego está desarrollado con Nayar y conmigo, ¡su hermanito desde cachorro y su madre humana! Le entiendo con tan solo mirarnos y él a mí. Capta mis estados de ánimo y actúa en consecuencia. ¡Nunca he tenido un perro tan cariñoso y protector! Cuando salimos a la calle no tolera que nadie se me acerque físicamente (¡tiene una obsesión con esto!) y se muestra muy fiero si alguien se acerca demasiado, pasando en segundos de ser un adorable peluchito de 45 kilos de peso a convertirse en un feroz lobo liderando y protegiendo su manada.

He tenido novios con quienes la convivencia ha sido imposible porque Mak no acababa de tragarlos y siempre que me despistaba amenazaba con morderles y les asustaba. Puestos a elegir…. ¡elegí, obviamente, a mi perro!

El tiempo de calidad que pasamos juntos en nuestras largas caminatas, en nuestros juegos con la pelota o escondiéndole el Hueso Kong (¡que tanto adora!) y que lo encuentre o, simplemente, caminando por la orilla de la playa mientras él se distrae jugando a perseguir el agua con el bamboleo de las olas es un tiempo mágico y sanador solo comparable al que pasaba con mi hijo jugando cuando era pequeño. Ahora mi hijo ya es un hombrecito, tiene su círculo de amistades y ya casi (como es normal) no quiere salir conmigo (salvo para ir al cine, ¡mi salvación!), estoy viviendo un poco el preludio del síndrome del nido vacío y el refugio de Mak es mi sanación. Hoy me he percatado de que este año ya cumplirá, Dios mediante, siete años y me ha dado un poco de vértigo, ¡quiero que sea eterno! Ojalá Dios le conceda una vida larga, sana y feliz para poder tener a mi compañero muchos años más conmigo. Nadie que tenga un perro se siente solo/a jamás, son la mejor medicina para el alma, su sola presencia te tranquiliza y apacigua, te hace sentir en tu hogar (estés donde estés) y te vuelve a conectar con el espíritu de la manada y de la tribu, el de un tiempo no muy lejano en que todos los seres humanos vivíamos en completa armonía con La Madre Naturaleza.

 

Y ahora, tras escribir estas líneas, me iré de caminata con él, no sin antes jugar un rato a tirarle la pelota ¡Su cara de cachorro los segundos antes de que lance la pelota, mirando expectante y pletórico de felicidad, no tienen precio!


























viernes, 21 de mayo de 2021

Mi primera lectura de mayo; “La campana de cristal ” de Sylvia Plath






Al margen de que me encanta leer literatura ambientada en New York, adentrarme en la única y tan bien vendida obra de la autora, con el aliciente de los tintes autobiográficos a lo largo de toda la obra, ha sido toda una experiencia placentera. Esther Greenwood, la protagonista, es en realidad la propia Sylvia pues todo cuanto le pasa en la obra le pasó a ella en su vida.

Si bien descubrir que la medida del sufrimiento mental humano escapa a toda métrica y que hasta la persona más inteligente y perfecta, como sin duda lo fue Sylvia, puede ser presa de una depresión o enfermedad mental no es bonito para nadie, este tema está abordado con tanta naturalidad en la obra que resultará frugal en medio de tanta belleza literaria.

El papel de las amigas en la vida de toda joven que se abre al mundo, las distintas mentalidades entre la gente de pueblo y de las de ciudad, la promiscuidad relacionada a la gente urbana, la primera gran decepción amorosa (Buddy, su primer amor),  el feminismo abriéndose paso en la sociedad y sus valores. ¡Me sentí tan identificada con la joven universitaria para quien todo era un mundo nuevo por descubrir!

El final es el que es porque es una historia autobiográfica, que sea su única novela ya daba pistas de ello. Solo me pregunto qué hubiera pasado si Esther (Sylvia) nunca hubiera aceptado esa beca de prácticas en la editorial tras haber ganado, junto a las once chicas, el concurso de escritura que les dio la oportunidad de vivir en La Gran Manzana, alojadas todas ellas en un hotel a gastos pagados. ¿Pero por qué Esther se auto-exigía tanto? ¿Complejo de impostora? ¿Autoestima tan baja como para que el miedo a no cumplir las expectativas de los demás fuera más atroz que el deseo propio de vivir? Ellas debían ser mujeres impolutas, brillantes intelectualmente, excelentes amas de casa capaces de soñar con casarse y poder dejar sus trabajos por criar a sus hijos/as, de cuerpos perfectos en trajes y atuendos de la época perfectos, siempre listas y serviciales con una sonrisa de oreja a oreja, dispuestas a aparecer en el más inmenso cartel de anuncio de cualquier marca en medio de una autopista ¡¡Qué necesario es en este mundo tener carácter fuerte y gritarle al mundo que no somos perfectas y que por ser mujeres no tenemos la mínima intención de serlo!! ¡¡Que está bien si no queremos casarnos, que está bien si no queremos tener hijos o si queremos tenerlos solas, que está bien todo lo que decidamos motu propio!! ¡¡Cuántas mujeres norteamericanas se suicidaron en América en este tiempo!! Las terapias de los especialistas, “para más inri”, no eran las que desarrollan ahora (usaban el electroshock que aún las empeoraba más).

Una lectura para hacer introspección acerca de la evolución del rol de la mujer en la sociedad y de la importancia de mantener la salud mental y lo fácil que puede llegar a ser perderla.

Ana Nayra Gorrín Navarro. 

lunes, 3 de mayo de 2021

Sugar junkie

 


Aunque suene hasta gracioso y mucha gente se lo tome a broma, ser adicto al dulce es casi tan grave como serlo a alguna droga, tabaco, alcohol... En realidad, es una droga; el veneno silencioso del S.XXI. 


En mi vida he tenido situaciones duras que he superado sin ayuda profesional, pero me dejaron como secuelas una amalgama de ansiedades que yo resolvía con el placer de comer dulce. Cada tarde, justo cuando se relaja el ritmo del día, en torno a las siete y media u ocho, me comía una tableta grande de chocolate con leche (Nestlé, Tirma, Milka Cadbury,...) más un sinfín de galletas con relleno como las GOLDEN OREO (un paquete diario), nubes y gominolas varias. No solo se ha visto afectada mi dentadura (muelas con caries que he tenido que empastar), sino mi organismo entero llegando a la obesidad con cuarenta kilos de más en mi cuerpo. Y no es que me acompleje, pues soy una mujer alta y en ciertos momentos hasta me he sentido orgullosa de "mis chichas", sobre todo porque nunca tuve tanto pecho como siendo obesa. Ya hablo en pasado pues justo el día en que cumplí los 42 años decidí que esto debía cambiar y en abril empecé un régimen alimenticio más el objetivo diario de caminar diez mil pasos como mínimo (este reto lo empecé desde el 1 de enero del año en curso). Seguramente, como todos/as los adictos/as, tendré momentos de bajona, pero estoy decidida a acabar con este problema en mi vida pues se ha convertido en un problema de salud (aunque en mis analíticas no se refleja y gozo, a Dios gracias, de una salud de hierro con el azúcar y el colesterol a niveles perfectos), más que nada es un problema de salud mental pues tengo una dependencia al dulce que me condiciona mis estados de ánimo. Bueno,..., tenía y me condicionaba. ¡Este reto es probablemente uno de los más importantes de mi vida y agradezco fehacientemente a quienes me entienden, me comprenden y me apoyan! Gracias a mi familia, amigos/as de verdad y gente que sienta empatía por sentirse identificados/as o estar viviendo la misma situación. ¡¡LO LOGRAREMOS!! 




sábado, 1 de mayo de 2021

Mi segunda lectura de abril: “Papeles con sangre” de Rubén Martí

 Con la lástima de llegar a la última página de una novela que disfrutas, hoy acabé esta obra del escritor Rubén Martí.



Es una novela muy bien escrita, con el valor añadido de los sesgos autobiográficos del autor. Por tanto, recomiendo encarecidamente su lectura.

Me hizo meterme en la mente de un adolescente. Hecho este que, dados mis cuarenta y dos años, agradezco profundamente pues ya me había olvidado de todo lo que sentía yo a esa edad, me ha venido muy bien el ejercicio pues soy madre soltera de un adolescente.

El tema central por desgracia está muy de moda; el bullying y cómo afecta este en la vida de una persona y de quienes le rodean.

Con reminiscencias de la misma magia de Salinger en su best sellerEl guardián entre el centeno” e incluso con referencias temáticas en el cine con películas como la española “El doble más quince” con Maribel Verdú y Germán Alcarazu, Rubén Martí conduce al lector a la madurez y transición de Rubén. El bullying fue el punto de inflexión que marcó toda su vida. Pienso que muchos jóvenes pueden, por infortunio, sentirse identificados con el personaje central. Y es en este punto donde destaco la resiliencia de la que Rubén, el protagonista (sí, con el mismo nombre que el autor), hace acopio durante toda su vida y que nos sirve de referencia clara de superación personal y de saber salir adelante ante las adversidades.

Todos/as hemos sentido algo especial durante nuestra adolescencia por un profesor/ una profesora, otro encanto añadido a la novela pues todo el tiempo quieres saber hasta dónde llega esta historia. Mas en esta ocasión hay una novedad digna de elogio en la creación literaria pues lejos de repetir el patrón de Nabokov con su “Lolita”, Rubén Martí cuenta que también existen las relaciones entre mujeres que le sacan mucha edad a su amante y lo normaliza en su relato.

En una ficción autobiográfica de narrador omnipresente, con comedidos diálogos entre los personajes, Rubén Martí acude al viento, tal vez, como símbolo por ser elemento reiterado en toda la obra. Como suelen hacer los mejores escritores al usar este recurso literario, tales los enanitos pelirrojos de los libros de Laura Norton. Y así, el viento lleva y trae a los personajes a unas u otras acciones que determinen sus propios finales en la novela.

Me quedo con estas dos reflexiones:

(Pág. 132) << Si demuestras miedo, la sociedad se ensañará contigo sin piedad. En cambio, si demuestras valor, esa misma sociedad, la misma, tendrá piedad y te respetará>>.

(Pág. 300) << En la unidad de los colores frágiles del arcoíris radica su fuerza y su esencia no es otra que el hecho de que no existe nadie que pueda separarlos>>.

 

¡Enhorabuena al autor y gracias por un viaje tan enriquecedor a través de su lectura!

 

Ana Nayra Gorrín Navarro.

Sábado, 1 de mayo de 2021.