domingo, 29 de agosto de 2021

Queridísima Mamá, libro biografía de Christina Crawford

 

Link a un documental en Youtube sobre Joan Crawford.


Hoy domingo 29 de agosto he acabado el libro 'Queridísima Mamá' biografía de Christina Crawford, hija de Joan Crawford. 

El libro está muy bien escrito, por partes se torna un tanto largo y monótono, especialmente en las partes de intercambios de cartas entre madre e hija. 

En el comienzo dice Christina que el maltrato familiar es generacional, que se repite cíclicamente de generación en generación si no hay alguien de la familia que rompa el ciclo. Joan fue violada por un padrastro suyo cuando era niña y, al parecer, este fue el detonante de sus maltratos a sus cuatro hijos adoptivos (aunque nunca están justificados, si te han hecho daño lo último que quieres es repetir ese rol en tus hijos, pero la mente humana es muy complicada). 

El libro, aunque largo y con letra pequeña, se lee bien pues es muy ameno. 

No es una lectura fresca que recomiende como diversión, pero sin duda alguna es una lectura que recomiendo pues lleva a la profunda reflexión de las violencias familiares. 



Finalizada ya esta lectura, mañana empezaré 'Cometas en el cielo' de Khaled Hosseini. 

¡Hasta el próximo post amigos/as!





Pauta completada

 Ayer día sábado 28 de agosto al mediodía le puse la segunda dosis de la vacuna anticovid a mi hijo. Agradezco que podamos acceder a esta vacuna que aunque hoy, al igual que a mí me aconteciera, le ha dado síntomas (fiebre, cansancio, sensación de tener una gripe tremenda,....), es necesaria para inmunizarnos en esta terrible pandemia. 

Así estaremos más tranquilos cuando empiecen las clases. No obstante a que este curso académico también hay que hacerlo usando mascarilla, distancia de seguridad y uso frecuente de gel hidroalcóholico al igual que el curso pasado. 

 

 En sala de espera del Magma, punto de vacunación del Sur.


Después de la vacuna nos fuimos a almorzar al Burguer King y pasamos un ratito agradable juntos. Estos momentos de calidad con mi hijo para mí valen oro, es el mejor tiempo en mi vida; el que paso con mi hijo haciendo algo juntos. 

Hoy tenemos un domingo tranquilito, de estar en casa en reposo, beber mucha agua pues hace mucho calor y almorzar la paellita dominical de rigor junto a la familia para luego pasar la tarde tranquilos viendo pelis en cualquiera de las plataformas de pago en las que estoy suscrita para su disfrute y el mío (Amazon Prime, Netflix, Filmin, Disney Plus,....) pues hoy prefiero que esté tranquilo en casa para que se recupere del todo del bombazo de la vacuna. 






miércoles, 25 de agosto de 2021

Última semana de agosto

 Aunque mi hijo no quiera que acabe el verano, yo lo estoy deseando. Entiendo que él ame el verano más que cualquier otra estación del año; está libre de rutinas y obligaciones de asistir a clase y cumplir horarios, va cada día a la playa con sus amigos/as y solo tiene que pensar, como adolescente, en divertirse, etcétera.

Yo a su edad también pensaba como él. Con el tiempo dejó de gustarme ir a la playa o a las piscinas, me empezó a molestar exponerme al sol (migrañas, quemaduras solares severas pues tengo la piel demasiado blanca, me molesta la arena y un sinfín de handicaps). Prefiero ir por la sombrita, sentarme en una terraza cuando ya ha caído el sol, saborear un buen vinito y tabla de quesos y frutos secos en buena compañía con una buena conversación como aliño y música en directo como suele haber en la terrazas de mi bello pueblo. 

No obstante, el verano ya casi toca a su fin y en nada comienzan las clases. Nayar las suyas y yo las mías (ya saben que soy la eterna estudiante pues siempre estoy metida en algún proyecto académico, esta vez francés en la Escuela de Idiomas). Y pronto me verán con mi maletín Stilord lleno a reventar con los libros, los cuadernos, el portátil ( no olviden que sigo escribiendo, aunque mi quinta novela aún no se haya publicado está en proceso en manos de una editorial y ahora estoy metida en el proceso creativo de otro proyecto literario). 

 Así luce mi maletín en período académico.

Hoy he tenido la buena noticia de que el Hotel Laguna Nivaria, mi casa en La Laguna, vuelve a abrir sus puertas. Algo que me ha hecho inmensamente feliz pues me encanta alojarme en él cuando, algún que otro fin de semana, me pierdo en las calles de mi ciudad canaria favorita. Y así, con la motivación del fin de semana, la semana laboral  pasa más rápido o al menos tendré la panacea de mi refugio lagunero como descanso. 


 Mi casa en La Laguna. 

Mi adorada ciudad invernal.

 Plaza del Adelantado. 

 Mis adoquines laguneros benditos.

 La Laguna en invierno. 


Una madre sola debe saber recargar sus pilas para volver a sus responsabilidades repostada de paciencia, amor, ternura y entrega. Y mi vida está centrada en mi hijo, mi trabajo, mi familia, mis amigos/as y mi pasión por la literatura, el cine y el arte en general. Sé que aunque ahora mi trabajo de hormiguita en la literatura no sea reconocido llegará un momento en que haya dejado un legado en forma de libros y eso, para las personas correctas, será algo grande. 


 Yo, agosto de 2021. 







sábado, 21 de agosto de 2021

'La rousse qui croyait au Père Noël à 29 ans', RESEÑA SIN SPOILER.

En nada comenzará la Escuela Oficial de Idiomas y el curso Francés B1_1 que tanta caña, estoy segura, me dará. Para ir quitando telas de araña de la mente en el cajón idiomas el lunes 16 de agosto empecé con una lectura de las muchas que me había descargado al Kindle Unlimited (¿sabían que desde hace un tiempo ya está incluido gratuitamente si pagas anualmente el Amazon Prime?). Así, he empezado con este de la escritora indi francesa Suzanne Marty, que se perfila como una divertida historia de una joven pelirroja que vive en París (originaria de Montpellier) y es responsable de las sección de ventas de cosmética en el Gran Bazar de París, pese a haber estudiado en la Escuela de Comercio de París una licenciatura en Economía. Es una joven mal remunerada y explotada laboralmente, a la que no le va bien en el amor (va uniendo relaciones rotas unas tras otras) y en cuyo corazón se ha anidado, como en tantos/as jóvenes, la desesperanza. 

El primer capítulo (para los francófonos) dice así:

<< Premier chapitre :

Je suis une rousse des années 80. Française. Nul n’est parfait. À quinze ans, j’étais convaincue qu’en l’an 2000 ma vie serait aussi passionnante que celle d’Albator et aussi romantique que celle de Candy. Je serais une guerrière comme Pappy Boyington, j’aurais la classe d’Emma Peel, la force et le charme de Wonder Woman. J’accepterais des missions impossibles, j’explorerais la quatrième dimension. De preux chevaliers se battraient pour m’épouser... Il ne pouvait en être autrement. Il suffisait d’attendre. Les choses ne se sont pas tout à fait passées comme prévu.

Je m’appelle Cendrelle. Côté cœur, je suis célibataire par intermittence depuis 1995. Avant, je vivais en banlieue parisienne avec mon meilleur pote. J’étais gaie, insouciante, sérieuse... et inexplicablement frustrée. Je suis partie un matin avec ma valise et mon vanity à la recherche du prince charmant qu’on m’avait promis dans les contes de fées. Je ne l’ai pas encore trouvé. Pire : je n’ai plus le temps de chercher.

Côté pro, j’ai dépassé toutes les ambitions familiales. Les miennes aussi. Après une année de classe préparatoire horrible et deux ans de fac d’éco, j’ai réussi par miracle à intégrer la (très) Grande École de Commerce de Paris. Depuis cinq ans, je suis cadre au Grand Bazar de Paris République, filiale du prestigieux groupe Pinard-Pastis-Ragoût. Je vends des soutifs luxueux, des strings hors de prix, des crèmes antirides inabordables à des parisiens friqués et souvent mal lunés. Je suis surmenée, sous-payée, exploitée par l’enseigne, manipulée par la direction.

Si j’ai dû renoncer à vivre aussi romanesquement que Lady Oscar, je me demande quand même : suis-je prête à passer les trente-cinq prochaines années à trimer cinquante ou soixante heures par semaine pour vendre des produits de luxe à mes concitoyens ?

La question ne se posera peut-être pas. Depuis des mois, la fin du monde nous pend au nez. Bug de l’an 2000, invasion des extra-terrestres, guerre nucléaire, choc de comète, on a l’embarras du choix. Et pour une fois, tous les prophètes de pacotille sont d’accord : notre pauvre vieille Terre retournera à la poussière d’étoiles à minuit le 1er janvier. Alors pourquoi s’en faire...

En attendant, je bosse au Grand Bazar du mardi au samedi de 9 h 30 à 19 h 30. Le week-end, je comate sous la couette jusqu’à 11 heures, dans ma baignoire jusqu’à quatorze. Le dimanche après-midi, je lis ; de temps en temps je rends visite à ma famille ou je sors avec mes copains. À 22 h 30, je m’évade au pays des rêves...



Solo puedo decir que me enamoré de Nicolás, ese hombre de casi dos metros (de 1m 97cms para ser exactos), con aspecto de cowboy (aunque para mí era más sexy imaginármelo de leñador), barba rubia, ojos azules, musculado, agricultor de profesión, pero estudiante de actor de teatro en su tiempo libre y además escritor de guiones de teatro y cortometrajes. Un parisino atípico con total aire provincial que sin duda gustaría a cualquier mujer. ¿Cómo no a Cendrelle a quien los Nicolás la han perseguido toda la vida? A excepción de su “mejor, mejor ex”; Dominique. Nicolás vive en una de las llamadas “chambre de bonnes”, se llama así a las habitaciones que antiguamente se reservaban al servicio doméstico en los hogares burgueses franceses y que hoy en día se alquilan como vivienda (mini vivienda), las vemos mucho en las películas como por ejemplo en Ratatouille, cuyos protagonistas Remy la rata y Alfredo vivían en una con vistas a la Torre Eifffel o la película con la actriz española Carmen Maura titulada en francés ‘Les femmes du 6éme étage’ (pues siempre estas habitaciones estaban localizadas en la parte más alta de la casa) y en español titulada ‘Las chicas de la sexta planta’ (por cierto, un peliculón que recomiendo ver).

Los personajes están nítidamente definidos. ¡Me encantó la pelirroja protagonista nuestra Cendrelle, me sentí ella en muchas ocasiones! También me gustaron mucho los personajes de Lola y la abuelita de Cendrelle; Mammie Oddie cuyas ocurrencias divertidas no te pasarán desapercibidas.

No obstante, he de decir que en la novela se reitera una idea que veo en muchas obras francesas: el complejo del burgués de serlo frente a la clase obrera. Pues claramente Cendrelle es una burguesita de vida acomodada que vive en un amplio piso en el centro de París y que pese a no estar trabajando en su sector, pues es licenciada en Económicas, es una jefa en el Gran Bazar de París y no es que sea mileurista, aunque ella se considere mal pagada (dados los años de estudio y sus buenas notas en ellos), hecho que intenta camuflar a todas luces frente a sus nuevos amigos de la Escuela de Teatro donde se inscribe para, supuestamente, vaciar su mente del stress del trabajo.

Por otro lado, también se aprecia el amor en general por la cultura de la sociedad francesa. La gente adora el cine, la literatura (es el país europeo donde más libros se leen) y el teatro y esto se refleja también en esta obra de Marty. De igual modo que también refleja varias luchas del feminismo europeo contra el orden patriarcal; la reticencia de ciertos hombres a salir con una mujer que gane más que ellos o que tenga más estudios y diplomas que ellos, el rechazo de la sociedad a que una mujer salga con un hombre más joven que ella (aunque la diferencia sea solo de cinco años) y un largo etcétera que se plasma en el modo de pensar de Siegfried y algunos de sus amigos varones del teatro (¿incluirá a Nico?).

 En su trabajo en el Gran Bazar (GB) también tiene un grupo de amistades, pero como es frecuente en muchos países europeos y Francia no podía ser menos, en el entorno laboral no es muy frecuente que la gente se abra a contarse tan extrovertidamente la vida o a abrirse a una amistad como podría acontecer en la calle. De su grupo de trabajo tenemos a Christine, la inteligente euroasiática de 38 años que dirige las secciones de confección y accesorios de mujer, Mireille la de la buena vida, como la define Cendrelle, de 55 años y que dirige el departamento infantil y por último Élianne y Pascale ( nombre que acabado en E es de mujer y solo en L es de hombre), con mucha antigüedad y que maneja mucha información sobre la salud económica de la empresa, jefa del departamento masculino, que ya ha estado de baja por maternidad el año anterior y ahora vuelve a estar embarazada (pedirá además de la baja por maternidad la de paternidad pues en Francia si la mujer es madre soltera tiene derecho a disfrutar de las dos bajas o si el padre no quiere cogerla ella puede acumular la de él a la suya) y luego pedirá un traslado a la central para no estar más en la tienda físicamente sino en la oficina. Tienen todos la manía “hebdomadaire” (que se repite sistemáticamente semana tras semana, una de las tantas palabras nuevas en francés que aprendí leyendo esta novela) de almorzar juntos todos los martes en alguno de los excelentes restaurantes franceses de la Plaza de la República en su media hora de descanso laboral para almorzar. No obstante, Cenderelle se agobiaba por el hecho de que en cada almuerzo solo se hablaba del trabajo (como vemos ella intenta huir de él a toda costa cuando está fuera de su puesto). En uno de los almuerzos Mireille desilusiona bastante a Cendrelle en cuanto le dice que no cree probable que pueda compatibilizar su trabajo con su afición nueva por el teatro. En principio porque el primer examen del primer trimestre, el 24 de febrero, coincide con la exposición de proyecto quinquenal de la empresa (se da en la misma fecha cada cinco años y coincide con el día del examen de Cenderelle). En ella cada jefe de departamento (recordemos que Cenderelle lo es de la sección de perfumería y cosmética) debe hacer su presentación ante todos los directivos, jefes de la central y demás jefes de departamentos sin importar la hora de comienzo ni la hora de final añadido a que al término hay un banquete de obligada asistencia. Para colmo, le comunican un inminente cambio en horarios del centro comercial en línea con la nueva ley de horarios de centros comerciales de París y en lugar de cerrar a las 19h (y marcharse a las 19h30) cerrarán a las 22h, ampliándoles los días de vacaciones anuales como contrapartida. Su jefa le dice claramente que si no lo acepta puede irse. Así que a nuestra protagonista se le comienza a complicar la conciliación de su vida privada con la laboral.

A la mitad del libro Cenderelle se plantea por qué no deja su trabajo en el GB, pero ha pasado tanto tiempo en él (más de ocho años) y le ha dedicado tanta pasión y entrega que no imagina una vida fuera de él, pese a que le cause tanto stress y busque refugio al mismo en sus clases de teatro. No obstante a sus sentimientos, la realidad se desarrolla en refutación a sus deseos pues se le ofrece dirigir otro departamento más, en total tres pues ya llevaba dos (perfumería y cosmética) y ahora dirigirá también el que deja Pascale por su maternidad/paternidad y luego traslado a oficinas centrales; el departamento masculino. ¿Cómo va nuestra protagonista a conciliar su vida laboral y su reciente pasión por el teatro? Su trabajo la absorbe tanto que no ha tenido tiempo de establecer una relación sentimental sana ya que no se ha podido centrar en los hombres que han pasado por su vida de quienes Domi parece ser el único que quedó como un buen amigo, todos los demás, Nicos, desaparecieron de su vida. Paralelamente, su compañera Lola presenta un CV para trabajar en el GB, ¿acabarán siendo compañeras no solo de teatro sino del GB?

Ella se siente muy atraída por su compañero de teatro, el barbudo y guapo Nicolás, pero lo guarda en secreto para sí misma (¿realmente o eso solo cree ella?). Y sobre este punto no voy a delatar nada más para no hacer spoiler de la trama del libro. ¿Podrá finalmente salir triunfante Cenderelle conciliando su pasión por el teatro con su vida laboral? ¿Encontrará finalmente al amor de su vida? ¿Será este el leñador de ciudad, Nicolás?

Me pregunto si esta comedia romántico-dramática se llevará al cine pues realmente me la imagino como película o serie.

Al no ser mi lengua materna he leído más despacio (y en voz alta siempre) teniendo que hacer paradas para buscar vocabulario que desconocía. No obstante, el doble esfuerzo bien ha merecido la pena. ¡He reído muchísimo con esta divertida novela! Ahora haré una pausa para leer en español, ‘Queridísima Mamá’, y luego retomaré el segundo libro de esta trilogía (aunque aún no ha salido el tercero, aún lo está escribiendo la autora) de género ‘Chick lit’ que tanta ilusión me ha insuflado.

Desde ahora soy fan de esta escritora indi francesa, Suzanne Marty. ¡Me ha hecho sentir viviendo en París y trabajando como Cenderelle en el Gran Bazar de París! Es más, me ha hecho sentir en los brazos de un barbudo leñador de dos metros de altura (¡ay, cómo vuela la imaginación!).

Por aquí les dejo la web de Suzanne Marty, como ven ha publicado tres novelas y todo lo que cuenta en este libro que me he leído es.... ¡sorpresa! AUTOBIOGRÁFICO, jejé... Ella estudió Económicas para luego darse cuenta de que lo que realmente amaba era el teatro y el arte en general. 

https://www.suzannemarty.fr








Escuela de Teatro Florent.


 Centro comercial Le Grand Bazar.

 Así me imaginaba a Cendrelle. 

Le Grand Bazar.

Calle de París.

Así me imaginaba a Nicolas





Plaza de la República.



lunes, 16 de agosto de 2021

Agosto de luna nueva con cambios

 Empecé el mes con la noticia de que volvía a mi puesto de trabajo. Así, el lunes 2 de agosto antes de las 8h:00 estaba ya abriendo la oficina, limpiándola (las montañas de polvo parecían dunas de Lanzarote sobre mi escritorio) y reorganizando toda la oficina (muebles, archivos,...). Llegué a casa agotada pero ilusionadísima con volver de nuevo a mis rutinas de hace casi un año y medio atrás (tiempo en ERTE). Por la noche, como antaño, preparaba con esmero mi ropa y calzado del día siguiente, como cuando regresas al colegio con la ilusión de estrenar un año académico nuevo, con el olor de los cuadernos nuevos y estrenando mochila y bolígrafos. Con esa misma emoción regresé yo a mi puesto de trabajo. 

Independientemente de la apertura del hotel, ya yo me he reactivado parcialmente y eso me encanta. Aunque tengamos que seguir con la mascarilla, el gel hidroalcohólico y la distancia de seguridad por unos añitos más (creo). 




En nada comenzará la Escuela Oficial de Idiomas y el curso Francés B1_1 que tanta caña, estoy segura, me dará.  Para ir quitando telas de araña de la mente en el cajón idiomas hoy he empezado con una lectura de las muchas que me había descargado al Kindle Unlimited (¿sabían que desde agosto está incluido gratuitamente si pagas anualmente el Amazon Prime?). Así, he empezado con este de la escritora indi francesa Suzanne Marty, que se perfila como una divertida historia de una joven pelirroja  que vive en París y es responsable de las sección de ventas de cosmética en el Gran Bazar de París, pese a haber estudiado en la Escuela de Comercio de París una licenciatura en Economía. Es una joven mal remunerada y explotada laboralmente, a la que no le va bien en el amor (va uniendo relaciones rotas unas tras otras) y en cuyo corazón se ha anidado, como en tantos/as jóvenes, la desesperanza. 

El primer capítulo (para los francófonos) dice así:


<< Premier chapitre :


Je suis une rousse des années 80. Française. Nul n’est parfait. À quinze ans, j’étais convaincue qu’en l’an 2000 ma vie serait aussi passionnante que celle d’Albator et aussi romantique que celle de Candy. Je serais une guerrière comme Pappy Boyington, j’aurais la classe d’Emma Peel, la force et le charme de Wonder Woman. J’accepterais des missions impossibles, j’explorerais la quatrième dimension. De preux chevaliers se battraient pour m’épouser... Il ne pouvait en être autrement. Il suffisait d’attendre. Les choses ne se sont pas tout à fait passées comme prévu.

Je m’appelle Cendrelle. Côté cœur, je suis célibataire par intermittence depuis 1995. Avant, je vivais en banlieue parisienne avec mon meilleur pote. J’étais gaie, insouciante, sérieuse... et inexplicablement frustrée. Je suis partie un matin avec ma valise et mon vanity à la recherche du prince charmant qu’on m’avait promis dans les contes de fées. Je ne l’ai pas encore trouvé. Pire : je n’ai plus le temps de chercher.

Côté pro, j’ai dépassé toutes les ambitions familiales. Les miennes aussi. Après une année de classe préparatoire horrible et deux ans de fac d’éco, j’ai réussi par miracle à intégrer la (très) Grande École de Commerce de Paris. Depuis cinq ans, je suis cadre au Grand Bazar de Paris République, filiale du prestigieux groupe Pinard-Pastis-Ragoût. Je vends des soutifs luxueux, des strings hors de prix, des crèmes antirides inabordables à des parisiens friqués et souvent mal lunés. Je suis surmenée, sous-payée, exploitée par l’enseigne, manipulée par la direction.

Si j’ai dû renoncer à vivre aussi romanesquement que Lady Oscar, je me demande quand même : suis-je prête à passer les trente-cinq prochaines années à trimer cinquante ou soixante heures par semaine pour vendre des produits de luxe à mes concitoyens ?

La question ne se posera peut-être pas. Depuis des mois, la fin du monde nous pend au nez. Bug de l’an 2000, invasion des extra-terrestres, guerre nucléaire, choc de comète, on a l’embarras du choix. Et pour une fois, tous les prophètes de pacotille sont d’accord : notre pauvre vieille Terre retournera à la poussière d’étoiles à minuit le 1er janvier. Alors pourquoi s’en faire...

En attendant, je bosse au Grand Bazar du mardi au samedi de 9 h 30 à 19 h 30. Le week-end, je comate sous la couette jusqu’à 11 heures, dans ma baignoire jusqu’à quatorze. Le dimanche après-midi, je lis ; de temps en temps je rends visite à ma famille ou je sors avec mes copains. À 22 h 30, je m’évade au pays des rêves...
À vingt-neuf ans et à l’aube du XXIe siècle, ma vie ne ressemble à rien >>.



Nota: rousse no es rusa, es pelirroja. Rusa es russe.

En otro orden de asuntos, sigo con la dieta, ¡ya no tengo tres cifras en mi peso sino dos! Aunque me está costando mucho seguirla y las dos últimas semanas me la he saltado más veces de las que debería (sobre todo los fines de semana en que he bebido mucho vino y comido muchas grasas saturadas y sales; papas fritas de bolsa, ¡ay, las Lays Mediterráneas qué ricas y crujientes son acompañadas de un buen vinito San Valentín blanco fresquito!). Cada sábado nos reunimos toda la gente de mi generación de Los Gigantes en el bar de una de las chicas del grupo de gente del pueblo y pasamos una tarde-noche (hasta medianoche) muy agradable con buena música, picoteo y alcohol (en mi caso vino). Es difícil resistirse a participar comiendo y bebiendo en estas ocasiones. No obstante, se puede hacer siempre y cuando entre semana lleves la dieta a rajatabla, cosa que yo no he estado haciendo estas dos últimas semanas. Por eso hoy lunes 15 de agosto me he propuesto retomarla con ganas, en esta ocasión recupero la primera que tuve, la termogénica, que tanto peso me hizo perder. 






    
Y, aunque mi hijo no quiere que hable nunca de su vida ni cuelgue fotos suyas recientes (que no lo voy a hacer) sí tengo que decir que me inquietan un tanto los cambios que se avecinan pues se inicia en la formación profesional y vienen cambios (de centro, de amistades, de estudios...) y esto me tiene muy nerviosa (tal vez por eso, como no sé gestionar mis emociones, me he refugiado un poco en los alimentos basura que tanta dopamina nos generan y por tanto nos hacen sentir falsamente bien). 

Confío en que al final todo salga bien. La vida es solo esto, problemas que resolver uno tras otro. Y aprovechar los momentitos de goce, paz y disfrute que se presenten y vivirlos intensamente. ¡No hay más! 

Me despido con una foto mía de este sábado, antes de salir al Apéro  du Samedi ...








¡¡SALUD, PAZ, SERENIDAD Y BUENAS COSAS PARA TODOS/AS!! 




domingo, 15 de agosto de 2021

Notas sobre El callejón de los milagros, hasta capítulo final incluido

Antes que nada, advertirte que si no has leído la obra NO LEAS ESTE POST DE MI BLOG. Si solo has leído hasta el capítulo 18 inclusive (probablemente porque seas del Club de Lectores de STD), párate donde te indico en mi texto y una vez hayas terminado de leerte todo el libro vuelve a este punto. 

Te propongo iniciar un hilo de comentarios sobre la novela,   ¿ qué te parece? 



La novela es del autor egipcio Naguib Mahfuz que obtuviera el Premio Nobel de Literatura. La obra, publicada por primera vez en el año 1947, retrata de manera entrañable e inolvidable la vida e historias de los personajes de un callejón de El Cairo, el callejón de Midaq, cercano a la mezquita de al-Husain,  sitio real donde nació y pasó toda su vida el escritor y en el que uno de los rincones más característicos es el Café de Kirsha, que lleva el nombre de su dueño y cuyo hijo se llama Husain Kirsha, soldado del ejército británico trabajando en un campamento militar británico llamado Arnas. En el café trabaja el camarero Sanker. El café, pese a ser una sala pequeña y rectangular adornada de arabescos, es un lugar muy concurrido.

Foto de Naguib Mahfuz.


La novela presenta todo un enjambre de personajes, en esto me recordó a La Colmena de Camilo José Cela, ambientada en las calles, cafés y alcobas de aquel Madrid de 1943, más o menos en el tiempo en que transcurre El callejón... y que era también, como la obra de Mahfuz, una amarga crónica existencial. Un aire de rutina y fatalidad había invadido la conciencia de las gentes en esos años convulsos.

 Mahfuz es un genio desmenuzando el alma humana, sus contradicciones, sus pasiones y sus emociones, desentrañando los sentimientos de sus personajes con una facilidad pasmadiza, enriqueciendo toda la novela de unos diálogos que no tienen desperdicio, ¡cómo me gustan las novelas ricas en diálogos en las que los personajes se desenvuelven como en el cine!


1)      Personajes que van apareciendo: 

El tío Kamil, el señor obeso de la tienda de dulces a la derecha de la entrada del callejón, que estaba en frente de la barbería.

2)      Abbas al- Helu, el barbero, hombre de estatura mediana, tez pálida y con tendencia a echar carnes. Ojos saltones y pelo con tendencia a amarillo.

3)      Salim Alwan, el del bazar contiguo a la barbería. Como curiosidad decir que no llaman a las shilabas así sino Yilbabas. 

El El señor Husaini, el bueno que curaba solo con la luz que emanaba de su frente. 

El doctor Boushi, que vivía en un piso de la primera planta del segundo mueble del callejón. 

 El jeque Darwish, que trabajaba como profesor de inglés de las Fundaciones religiosas, pero al ser estas absorbidas por el Ministerio de Enseñanzas y como el profesor no era titulado le descendieron en su categoría a escribiente, lo cual mermó radicalmente su orgullo y siempre estaba malhumorado con todo el mundo. Hasta que dejó su empleo en Las Fundaciones, abandonó a su familia y todas sus obligaciones, empezó una nueva vida y se dedicó a la vida espiritual y contemplativa por completo.

      La señora Saniya Afifi, cincuentañera presumida, antigua belleza egipcia, propietaria del segundo inmueble del callejón en cuya primera planta tenía su morada el doctor Bushi, Afifi soñaba con casarse, Tenían por vecina a la robusta mujer, bastante entrada en carnes, Umm Hamida que habitaba en el segundo piso, tenía sesenta años y era casamentera y guardiana de baños públicos de profesión. Parlanchina como ninguna y empeñada en casar a Afifi, eran pocas las veces que le daba reposo a la lengua, y raras las cosas que se le escapaban sobre alguna persona del callejón o sobre alguna de sus cosas. Era la crónica viviente del barrio. 

     En la novela hay claras referencias machistas, la primera la encontramos en la página 23 donde se dice que Husaini le pegó una paliza a su mujer y se dice que es porque ella era una golfa, ¿ qué si no iba a hacer que ese santo acabara pegándole a su esposa? También en este punto se dice que el doctor Boushi era un pederasta que " había metido mano a una niña en el refugio antiaéreo" y un respetable señor lo había golpeado.

A  Además, podemos comprobar cómo las figuras masculinas predominan y s se presentan siguiendo el estereotipo del hombre macho encorsetado en su rol de género masculino que no aboga por la igualdad de sexos, tan propio de la cultura árabe máxime en la época en que está contextualizada temporalmente la obra. Dejando a un lado esta apreciación hecha desde mis ojos y raciocinio de mujer occidental, seguimos con el comentario de la lectura por capítulos. 

 Los capítulos dos y tres igualmente son introductorios de la novela y sus personajes. 

     En el capítulo cuatro Husain, el hijo del dueño del café Kirsha, le dice a Abbas el barbero que cierre la barbería, abandone el callejón y se aliste al ejército británico. En este capítulo advertimos la admiración que siente Abba por su hermana de leche Hamida, según la tradición árabe dos bebés que han mamado de la misma teta son hermanos de leche y no pueden casarse. Es por eso que Hamida le recrimina en capítulo anterior que su madre (que realmente no era su madre sino adoptiva pues Hamida era huérfana) lo hubiera permitido ya que según Hamida el único hombre decente con el que casarse en el callejón es el barbero. Hamida muestra desde el principio de la obra una obsesión creciente por salir de la pobreza y por el dinero, que desea a toda costa. En los capítulos cinco y seis descubrimos los sueños de Abbas y Kirsha, el dueño del café, quien es adicto al hachís y además trafica con él. Casi al final del capítulo seis Abbas comunica a sus amigos su final decisión de alistarse al ejército británico, siguiendo el consejo de Husein.

C   Capítulo siete, la panadería.  Ubicada al lado del café de Kirsha y adosada al inmueble de la señora Afifi, los dueños eran Husniya y su marido Yaada. Y un inquilino de un antro adherido a la panadería era Zaita. En este punto es de destacar la suciedad tan bien descrita en la novela referente a algunos personajes (Zaita, los piojos de la larga melena de Hamida, la suciedad de las calles y algunos locales,...). Zaita se dedicaba a "la fabricación de lisiados" haciéndoles lesiones artificiales para quienes quisiera ser mendigos. 

     En el capítulo ocho, comprobamos la importancia que tiene el bazar para el callejón. En él trabajaba un tropel de empleados que no paraban salvo a la corta pausa del almuerzo. Añadido al tránsito de proveedores y clientela le daba mucha vidilla al callejón. El dueño del bazar, Salim, tenía cuatro hijas todas casadas con buenos maridos y eran, las cuatro, madres de familia y un hijo magistrado, Muhammad Salim Alwan, quien le había aconsejado venderlo todo y disfrutar de su merecido descanso de jubilación tras el largo bregar. No obstante, el padre deseaba morir con las botas puestas o meterse en política, algo que su hijo magistrado le desaconsejaba radicalmente pues le decía que el partido al que tendría que afiliarse le obligaría a gastar diez veces más que lo gastaba en sí mismo y los suyos y el comercio y si llegara a presentarse a candidato al Parlamento acabaría siendo un pobre infeliz que acabaría muriendo de alguna dolencia cardíaca. Salim estaba secretamente enamorado, pese a estar felizmente casado, de la joven Hamida (quien a su vez lo estaba del barbero Abbas) y el mejor momento del día de Salim era cuando la joven pasaba frente a su bazar. Aquí hay un poco de evocación a la obra Lolita pues Salim le saca más de treinta años a la joven a quien conoce desde niña, pese a que en la cultura árabe esto es habitual. 

    Me encantan los pasajes en los que los personajes se recrean con la gastronomía árabe, tan apreciada por mí; el couscous, el trigo molido condimentado con especias árabes y carne de palomo y nueces, los dulces árabes, el té árabe en sus vasitos tan lindos y estéticamente inigualables. Mientras los leía mi memoria sensorial volaba a ese momento exacto en que mi paladar percibió estos sabores por primera vez. ¡Qué rica es la comida árabe, madre mía!  

     En el capítulo nueve nos adentramos en las emociones de la señora de Kirsha, atormentada por la adicción de su marido al hachís y por su sino de traficante que le llevaba a la vida nocturna y callejera. Los Kirsha tenían seis hijas y un hijo.

El  El capítulo diez se centra en Abbas el barbero y en Kamil, en Hamida y sus deseos de huir de su baraca (destino, en árabe), ¿tal vez el modo fuera casándose con Abbas?

En el capítulo once vemos a una sufrida señora de Kirsha a quien las tentativas de reformar a su esposo la habían agotado en vano, así que pidió ayuda al vecino Husaini, el sanador. Kirsha de noche traficaba y últimamente frecuentaba a un joven adicto igual o más que él y la señora quería traer de nuevo a su marido, si es que alguna vez estuvo, al redil. 

    En el capítulo doce asistimos a una pelea callejera entre la señora Kirsha, Umm Husain, y el joven con quien salía su marido. Con el punto de humor de que ella le dijera al joven, al ser preguntada que quién era, que cómo que quién era, que sabía perfectamente que ella era su "coesposa" (página 112). El señor Kirsha logró librar a su amigo de las manos de su furiosa esposa, pero esto acrecentó más la ira que ya sentía contra ella. 

El El capítulo trece, por contra, nos introduce en la energía amorosa de Abbas, enamorado de su Umm Hamida, de quien pide oficialmente la mano antes de alistarse en el ejército británico. En la pedida recitaron los primeros versículos del Corán (ya sabemos que el mundo islámico no separa ley de moral, por tanto la ley es la religión y el Corán su código legal superior) y bebieron refresco.  Esto es algo que también quiero destacar pues nosotros solemos beber refresco en cualquier momento siempre que nos apetezca, en cambio en muchas familias árabes que he conocido esto está reservado solo a ocasiones especiales (cumpleaños, fiesta del cordero, romper el ayuno de ramadán, pedidas de mano, bodas, ceremonias de circuncisión, etcétera). 

En el capítulo catorce asistimos en su comienzo al alquiler de la barbería de Abbas por un anciano para continuar con las desavenencias domésticas de la familia Kirsha fruto del comunicado de Husain, el hijo de ambos, de que quería irse a otro lugar a buscarse una mejor vida y sus padres se oponían a ello. 

En el capítulo quince volvemos al trasiego casamentero de Hamida y a cómo la señora Afifi vivía consumida por la impaciencia porque la primera le consiguiera un buen marido con el que casarse. 

   El capítulo dieciséis nos deshilacha el día a día de Zaita, el fabricador de mendigos y nos descubre su relación con Yaada. Y en el diecisiete descubrimos que Alwan, Salim Alwan el dueño del bazar,  desea como esposa a la prometida de Abbas, Hamida. Ya sabemos que la poligamia está permitida en la cultura árabe, pueden tener tantas mujeres como puedan mantener por lo que le hecho de que Salim estuviera ya casado no sería un problema en su cultura. En el dieciocho lo más importante es el ataque cardíaco que sufre Salim que tiñe de tristeza el callejón. (Hasta aquí la primera parada del Club de Lectura para comentar)

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en En el capítulo diecinueve el marketing político aterriza en el callejón. En un descampado de la calle Sanadiqiya unos hombres montaron una gran tienda encarada al callejón para dar un mitin electoral a favor del diputado Ibrahim Farhat, seguidor de los principios de Saad. Kamil se incomodó, hacía tiempo que en su tienda tenía colgado un cartel con una foto de Mustafa Nahas, pero fue porque un día Abbas compró dos fotos de este líder político y colgó uno en la barbería, regalándole el otro. Desde que Abbas, su mejor amigo, partió con el ejército británico Kamil no andaba de muy buen humor. 

 S Si buscamos en internet quién fue Mustafa Nahas, vemos: <<Mustafa El-Nahhas Pacha. Nació el 15 de junio de 1876, en Samannud, Egipto - murió el 23 de agosto de 1965, en Alejandría,Egipto.  Fue Primer Ministro de Egipto (1928, 1930, 1936-37, 1942-44, 1950-52)>>. Y si buscamos a Saad, leemos: <<Fue un político egipcio. Líder del partido Wafd, se convirtió en primer ministro el 26 de enero de 1924, cargo que ocupó hasta el 24 de noviembre de 1924. ... Fue el esposo de la dirigente política Safia Moustafa Fahmi, más tarde Safia Zaghloul. Está considerado uno de los padres del Egipto independiente. Falleció en 1927>>.

      Por tanto, deduzco que aunque la novela se publicara en 1947, el contexto temporal se ubica en torno a El Cairo de los años 30- finales de los 40.

E  En este capítulo descubrimos que nuestro drogadicto Kirsha había sido un rebelde que había participado en las violentas rebeliones de 1919, a él se le atribuía el gran incendio que devastó la compañía judía de tabacos de la plaza de al-Husain (todo esto son hechos reales acaecidos en El Cairo). No obstante, la última vez que se había metido en política había sido en 1936, a partir de entonces se dedicaba por entero al comercio, al hachís y al amor en sus escarceos nocturnos. 

      En el capítulo veinte somos testigos de las dotes seductoras de Hamida. ¿Logrará mantenerse en espera de su prometido Abbas despertando tantas pasiones entre los hombres con su belleza y juventud?


      A partir del capítulo veintiuno y hasta el final (el treinta y cinco) solo voy a dar mi opinión global, sin desvelar el contenido de la trama pues pienso que lo más importante de los libros es que se lean y no acudir a resúmenes por internet. Por tanto, a partir de aquí solo generaré mis conclusiones tras la lectura final:

    Como comenté anteriormente, al margen de las referencias machistas e incluso misóginas. Por ejemplo, final del capítulo veintitrés cuando Hamida se aleja y Alwan dice: << Es deliciosa, estoy seguro. No me he equivocado. Tiene un talento natural…Puta de nacimiento. Será una perla preciosa >>, o sin ir más lejos el final que se le da a  Hamida y Abbas. Sobre ellos dos, me rompió el corazón el final de sendos personajes en la novela. Si bien tengo que decir que el perfil psicológico de Abbas me gustó más que el de Hamida, por su nobleza y lealtad. 

 

      No obstante, la obra atesora la esencia de una calle emblemática y pintoresca de El Cairo y retrata la cultura y sociedad egipcia del momento con toda su miseria y sus vergüenzas. Por tanto, es una obra de incalculable valor cultural y, sin duda alguna, recomiendo su lectura sorbo a sorbo, pausada y razonadamente.

     ¡El libro te transportará al Cairo y a la cultura árabe que tanta importancia ha tenido en la nuestra española!

 Termino ya este post diciendo que hay película del libro, pero ambientada en México D.F (su director es Jorge Fons) en lugar de en El Cairo lo cual desde mi punto de vista desluce y desmerece la obra, pese a que una de las protagonistas sea la aclamada actriz Salma Hayek (en el papel de Hamida).  

Les dejo aquí link sobre la película El Callejón de los Milagros. Sinopsis y crítica de la película El Callejón de los Milagros (aceprensa.com)






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martes, 3 de agosto de 2021

La analfabeta que era un genio de los números, recomendación literaria sin spoiler.

 

Sinopsis: <<Nombeko Mayeki es una vaciadora de letrinas de 14 años en Soweto, el gueto de Johannesburgo. Corren los años 70, en pleno auge del apartheid. Su futuro no parece muy prometedor, pero su ansia por aprender y su habilidad con los números pronto llevan sus pasos lejos de allí>>.

Del mismo autor sueco ya me había leído el del Abuelo que saltó por la ventana y se largó (del año 2009 y que trata de ese confinamiento al que nuestra civilización somete a las personas mayores, a las que arrincona cuando ya no pueden producir y no les consulta jamás nada), hilarante novela llena de acontecimientos históricos teñidos con el toque surrealista que caracteriza a Jonasson, al igual que el de la joven Nombeko, pues esta novela (del año 2013)  también está plagada de acontecimientos históricos importantes y en el mismo tono de humor negro. No es una novela histórica como tal, pero supone un buen retrato de la Sudáfrica de los tiempos de Mandela y de la geopolítica mundial de las últimas décadas. Con su fecunda imaginación y su sentido del humor surrealista e irreverente, que no deja títere con cabeza, Jonasson ha ideado una historia trepidante que arremete contra la hipocresía de la clase política al tiempo que ilumina la cara oculta de la historia oficial.

Jonasson rompe con sus obras la estela y mito de los autores suecos, consagrados al género policial y a la novela negra. Demostrando que no todos los escritores suecos son como Bergman o Larsson.

<<En esta ocasión, la improbable heroína tiene su origen en el barrio de Soweto, el tristemente célebre gueto de Johannesburgo. Corren los años setenta, cuando Nombeko Mayeki, condenada a una vida de infortunio y con altas probabilidades de que esta acabe a una edad temprana ante la indiferencia de sus semejantes, encuentra un resquicio para escapar de su aciago futuro. Dotada de un intelecto fuera de serie e impulsada por la fuerza de un destino que ejecuta las piruetas más extrañas, el azar propulsa a Nombeko lejos de su entorno de miseria y la encarrila en un asombroso viaje en el que se topará con personajes de toda índole y pelaje, desde un falso especialista en física nuclear y un agente del Mossad con ánimo de venganza, hasta un rey de Suecia con rostro humano y una joven antisistema en permanente estado de ebullición. Así, la genial Nombeko recorrerá un insólito itinerario, repleto de emocionantes peripecias, hasta convertirse en una mujer clave para la supervivencia de la humanidad y, a la postre, descubrir su lugar en el mundo en las frías tierras escandinavas, un sitio con el que jamás se habría atrevido a soñar>>.

No obstante, no es tan hilarante como el del Abuelo. La analfabeta que era un genio de los números fue el libro más vendido de ficción en castellano este pasado Sant Jordi. Estructurado en capítulos cortos, lo cual la convierte en una novela ideal para leer en vacaciones frente a la playa, piscina y/o en trayectos de tren, metro, guagua (autobús), con un total (en papel) de 413 páginas (con Editorial Salamandra) aunque en digital en mi dispositivo llegaba a 650 páginas. Como saben voy alternando lecturas en digital y en papel. De hecho, mi siguiente lectura en pendientes es la del Círculo de lectores de STD (Santiago del Teide) y estoy deseando echarle el diente pues aborda un tema que me fascina: la cultura egipcia, ambientada en El Cairo natal del autor egipcio Naguib Mahfuz  nobel de Literatura, pero ahora mismo el tema que ocupa este post es el libro del autor sueco…

Jonas Jonnason (Vaxjo, 1962) es un periodista y escritor sueco. Tras una larga carrera en la televisión, decidió dedicarse a escribir. Se instaló en Ponte Tresa, un pueblecito suizo junto al lago de Lugano. Allí redactó su primera novela, El abuelo que saltó por la ventana y se largó, con el que ganó el Premio de los Libreros en Suecia. En la actualidad vive en una pequeña isla en el mar Báltico.

La novela está repleta de humor negro y sarcástico, que me recordó mucho al registro de la serie (basada en teorías de la conspiración) de Filmin llamada Una conspiración sueca,  hilarante y entretenida tal cual lo son los libros de Jonasson. En realidad, he descubierto que me encanta el sentido de humor nórdico, me siento muy identificada. De hecho, en la página 193 (en digital) hay una conexión con esta serie cuando nombra a Olof  Palme, el primer ministro sueco asesinado; << Entre quienes de ningún modo estaban de acuerdo con Thatcher y Reagan en sus titubeos respecto a la política del apartheid se encontraba el primer ministro sueco, Olof Palme, y el guía del socialismo en Libia, Muammar el Gaddafi. Palme rugió: “El apartheid no puede reformarse, ¡el apartheid tiene que ser eliminado!”. Poco después el mismo fue eliminado por un perturbado que no sabía muy bien a quién había matado ni por qué. O todo lo contrario: ese aspecto nunca acabó de esclarecerse. En cambio, Gaddafi todavía se mantendría sano y salvo muchos años. Envió por barco toneladas de armas al movimiento de resistencia sudafricano, el CNA, y se refirió en voz alta y sin tapujos a la noble lucha contra el régimen opresor blanco en Pretoria, al tiempo que ocultaba al genocida ugandés Idi Amin en su propio palacio>>. Por tanto, la idea de que a Olof le mandaron a asesinar por ir en contra del racismo y del Apartheid no es nada nuevo.

Sobre los personajes que se nombran en la novela, quisiera traer a colación de uno de ellos que Gaddafi (fallecido en 2011) propuso hace años a los independentistas canarios defender con ellos la idea de la Tamazgha o unión de estados bereberes que correspondía a la unión de países trazando una línea recta desde Egipto hasta las Islas Canarias. FREPIC-AWAÑAK,  Azarug y muchos grupos independentistas desarrollan esta idea en sus webs. Y ya si has acudido, por simple curiosidad, a sus reuniones como fue mi caso en la etapa universitaria, estarás más que empapado de este concepto.

He tenido que pararme para curiosear en Google en varias ocasiones, como por ejemplo para buscar la marca de cigarrillos sin filtro que fumaba Henrietta, la madre de los gemelos Holger; Holger 1 y Holger 2 el que no acababa de existir del todo, como el humor de nuestro español Gila, jajá. De ellos dos mi favorito es Holger 2 y como podrán comprobar los lectores para Nombeko también lo será.

Y así, leemos en Wikipedia:

<< John Silver se lanzó en 1947 como un cigarrillo sin filtro del tipo estadounidense para competir con las marcas estadounidenses que se hicieron populares después de la Segunda Guerra Mundial. Fue el primer   "cigarrillo de mezcla estadounidense " producido por una empresa tabacalera sueca. La mezcla fue producida por William c. Bethea, quien fue contratada por Tobaksmonopolet en 1947 (curiosamente la novela dice que Henrietta los consumía compulsivamente desde el otoño de 1947). El cigarrillo fue nombrado en un concurso de nombres interno que Svenska Tobaks y se le dio el nombre del pirata ficticio Long John Silver del libro Treasure Island. Después de un año, la marca se suspendió debido a problemas de entrega del tabaco, pero se volvió a lanzar en 1952. En 1958 se convirtió en el cigarrillo nacional más grande del mercado sueco. En 1966 se introdujo una variante filtrada de John Silver, y en 1978 se lanzó una variante de tabaco en rollo. John Silver está disponible en paquete blando y paquete duro (caja abatible), tanto como variantes normales como libres de impuestos. La mezcla de tabaco se compone de tabacos tipo Virginia y Burley. En 1999, Swedish Match vendió la marca a "Austria Tabak”. Tras nuevas adquisiciones en la industria tabacalera, desde 2007, la contraparte japonesa Japan Tobacco y su filial sueca JTI Sweden poseen la marca de tabaco>>.

 


De Nombeko, decir que imaginaba que sería mucho antes cuando ella saldría de África, no es hasta los 26 años en que sale como refugiada política amparada por Suecia y nada más llegar al país lo primero que piensa es en aprender el sueco para poder ir a la Biblioteca Nacional de Suecia (¡me sentí tan identificada con ella!), no diré más para no hacer spoiler de la trama del libro. Solo recalcar mi profunda admiración por esta joven y guerrera mujer africana a través de cuyo personaje Jonasson hace una dura crítica a los machismos camuflados en cualquier sociedad incluida la sociedad europea (si no quédense con el dato del trabajo al que ella tiene que renunciar y por qué). La brecha salarial y el techo de cristal están retratados en la novela a través de este personaje tan entrañable, clave de bóveda de toda la obra plagada de crítica social, política e ideológica.  

En este punto de lectura también hice una parada para buscar en Google una imagen de Estocolmo y recordar por qué se la llama la ciudad entre los puentes:

<< Es el verdadero corazón histórico y cultural de la ciudad, está constituido por la isla de Stadsholmen, pero se extiende asimismo sobre Riddarholmen y Helgeandsholmen. Se nombra a Gamlastan también como "la ciudad entre los puentes". ... Porque realmente Estocolmo son muchas islas y esta es precisamente la más importante >>.


Obviamente, hay muchas ideas de la novela que resultan un tanto “poco creíbles” (como lo de los traslados de la bomba nuclear, jajá). Aunque por otro lado esto forma parte del universo literario de Jonasson, sus libros no serían tales sin esas dosis de surrealismo disparatado.

Una frase que me cautivó, en página 368 en digital, es la de la concejala: <<La actividad empresarial ilícita es el paso previo a la anarquía>>.

Si es verdad que la mayoría de escritores proyectamos nuestros deseos y pensamientos en nuestras obras; ¡adoro a Jonasson! Pues es profundamente republicano y socialista.

Lo mejor del libro es, además de su sentido del humor que te hará soltar más de una carcajada aún en lugares públicos, el resumen de acontecimientos importantes en Europa y parte del mundo.  Por él desfilan Churchill, Mandela y otros muchos. Y, ¡cómo no!, los dos políticos más populares de Suecia; el rey y el primer ministro.   Sin duda alguna es un indispensable en tu biblioteca y has de leértelo si eres un lector/una lectora voraz que se precie de serlo.

Lo único que me faltó fue que Jonasson se metiera más en lo que siente Nombeko, al fin y al cabo ella es la protagonista principal de la obra y pasamos por ella sin saber qué siente, sí qué y cómo piensa, pero muy poco qué siente. Y aquí se nota mucho que quien escribió el libro no es una mujer pues a una autora esto no le pasaría desapercibido, es más hubiera sido una necesidad literaria expresarlo. Más allá aún; ni siquiera sé cómo vestía, me faltaron descripciones de ella, apenas usa adjetivos para narrarla.

Para terminar, ante la pregunta que me surgió sobre si existió realmente un programa nuclear sudafricano, gracias a internet (Wikipedia) he descubierto que sí, y el hecho histórico es que lo desmantelaron todo antes de que los negros llegaran al poder. ¡Para que no tuvieran armas nucleares! ¡Increíble, pero cierto! Gracias a eso, se bajaron del carro atómico. Llegaron a tener seis bombas y estaba en marcha una séptima. Me sorprende que no se haya hablado de plutonio perdido o de residuos nucleares, porque no se desmantelan esas cosas así como así. Con la desin­tegración de la URSS se produjo un mercado negro de estos materiales, y seguro que en Sudáfrica también.

Para terminar, otra anécdota curiosa del libro es que en cada país tiene un título diferente; Son matices, a veces serios. En castellano es “La analfabeta que era un genio de los números”. En catalán, “La analfabeta que salvó un país”. En Francia, “La analfabeta que sabía contar”. En el Reino Unido, “La chica que salvó al rey de Suecia”…


Ana Nayra Gorrín Navarro.