La verdadera desgracia de España

Nunca me regalaron nada en la vida. Todo cuanto logré me costó esfuerzo conseguirlo. Cuando era estudiante bachiller me costó mucho sacar todo sobresaliente y notable pero lo hice, en ese entonces a los alumnos no nos regalaban nada ni existía siquiera la evaluación continua. Nos lo jugábamos todo en un examen final. Luego en la universidad tanto de lo mismo. Empecé a estudiar Derecho cuando aún no se había instaurado en España el Plan Bolonia y mi plan de estudios era el de 1958 con la Licenciatura que duraba 5 años y para la que cada examen de cada asignatura suponía estudiarse mínimo dos tomos enormes como manuales. No acabé Derecho (me quedé en 4º) pero como contrapartida me formé con un Ciclo de Formación Superior en Gestión de Recursos Humanos y Prevención de Riesgos Laborales por la UOC (Universitat Oberta de Catalunya) que me saqué con mi hijo recién nacido, estudiando de noche, yéndome a examinar a la Universidad Internacional Menéndez Pelayo en Santa Cruz y a la vez c...