lunes, 13 de junio de 2022

Presión sociocultural hacia la imagen corporal de la mujer y GORDOFOBIA

 



<< La presión social hacia las mujeres siempre ha existido; es constante, cultural e histórica. Se arrastra desde pequeñas y comienza muchas veces por las madres y lo que observamos de las demás mujeres del entorno, así como también por la influencia de los medios de comunicación. Se vive en una sociedad donde se venera la belleza, los concursos de belleza y el modelaje son casi una religión. Se enseña desde niña el ensañamiento contra el propio cuerpo por no cumplir los estereotipos de belleza impuestos, los cuales son o llegan a ser muy ajenos a la realidad de miles de mujeres.


Actualmente, la presión que ejerce la sociedad sobre sus miembros para alcanzar “la belleza corporal” es particularmente fuerte en las culturas occidentales, en las que ha aumentado el valor de “tener un cuerpo delgado” (Taylor et al., 1998Stice y Bearman, 2001). Como consecuencia de esta presión social, ha surgido una preocupación extrema por todo lo relativo al peso anatómico y nos demuestra que la imagen corporal está influida por diferentes aspectos socioculturales, biológicos y ambientales.


En la actualidad existen estándares de belleza basados en modelos pro delgadez. La internalización de estos ideales es un factor de riesgo para el desarrollo de alteraciones de la imagen corporal. La insatisfacción corporal ocurre si un individuo interioriza el cuerpo ideal, el determinado culturalmente y, por comparación social, concluye que su cuerpo discrepa de ese ideal. Numerosos estudios han encontrado que las tendencias occidentales cada vez se difunden más imágenes de delgadez alrededor de todos los países, por lo que la distorsión de la imagen corporal es un problema mundial que cada vez tiene una mayor influencia, tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo.

Durante las últimas décadas se ha visto un cambio en la valoración de las dimensiones corporales femeninas. El modelo de belleza corporal ideal se caracteriza por un cuerpo delgado, principalmente en los países y clases sociales donde no existe problema para obtener el alimento. Este patrón estético corporal es establecido y compartido socialmente; por consiguiente, ejerce una presión sobre la población >>.

Fuente: https://www.redalyc.org/journal/654/65456042002/html/

Esto va estrechamente vinculado a los estereotipos de género, pues estos se vinculan fuertemente a las mujeres en cuanto a sexualidad e imagen corporal se refiere.  Tales como:

  • La belleza exterior en las mujeres facilita el acceso a una mejor posición social y laboral.
  • Una mujer guapa y delgada puede tener al chico que quiera.
  • Estar delgada y tener buena presencia, igual a éxito social.
  • La mujer debe conseguir llegar a ser una princesa para poseer a su príncipe azul.
  • No está bien visto que la mujer tome la iniciativa en la relación sexual.
  • La extirpación del útero y los ovarios hace que la mujer pierda la apetencia y deja de sentir o gozar sexualmente.
  • La mujer que lleva preservativos en el bolso es una buscona.
  • La mujer debe esperar a que el hombre le proporcione el orgasmo.
  • Por naturaleza las mujeres tienen menos deseo sexual que los hombres.
Fuente: https://mujeresjovenes.org/estereotipos-que-sufrimos/

¡Todos estos estereotipos son mentiras! Las mentiras reiteradas se confunden con verdades, pero no dejan de ser mentiras. 

La angustia y el malestar por la imposibilidad de llegar a la perfección que impone la sociedad, son factores psicológicos que generan episodios depresivos, ansiosos, de baja autoestima, incluso algunas personas lo llevan al extremo, poniendo en peligro su vida. El sentimiento de angustia es el que mueve toda una serie de fobias hacia el hecho de engordarse y todo lo que gira alrededor de la obesidad, es ahí donde el sistema dopamínico hace su trabajo, robándole el puesto a la relajación, la concentración y el control de su propio cuerpo, de sus comportamientos.

La anorexia desencadena una fobia constante que activa mecanismos de evitación; y esta a su vez produce una angustia. Dentro de lo que es el proceso de la anorexia podríamos hablar de un desarrollo de estas fobias, entendida como una fobia hacia la obesidad. La persona tiene una imagen mental de su cuerpo como una persona gorda y esto también les crea angustia.

En relación a este punto se produce lo que se conoce como el “círculo infernal”: la imagen de obesidad genera una angustia, esta angustia provoca realizar una dieta para adelgazar, pero se continúan viendo gordas y por lo tanto vuelve a salir la imagen de obesidad, la angustia, la dieta,…

Respecto al hecho de aceptar el propio esquema corporal no lleva aceptar la enfermedad ni a la solución, ya que la angustia y el miedo continúan estando presentes. Se llega incluso a no ver más allá de las dietas, no ven ninguna meta que no sea el dietting, deporte excesivo u otro cualquier método que les lleve al adelgazamiento, pues la obsesión es tal, que toda su vida gira alrededor de la imagen que ven al otro lado, en el espejo. Es este autocontrol, lo que les satisface, sin deparar la gran mayoría de veces en el peligro que les sobreviene.



Del blog de Mery Viañas leemos:

Fuente: https://meryvinas.com/deja-de-juzgar-tu-cuerpo-y-su-cuerpo/

<< Hayas elegido estas vacaciones la playa, la montaña o te hayas quedado en la ciudad, me gustaría pedirte que no juzgues lo que ves. No de una manera insana.

Juzgamos constantemente el cuerpo de otras mujeres, su pelo, su piel, su ropa, sus caderas, sus pechos, y un largo etc. Ya sea para bien o para mal, el juicio desde este punto estético solo te lleva a la comparación y frustración.

Sé que es un automatismo, pero en muchas ocasiones, es ver a una mujer en la playa con su bikini e inmediatamente vienen a la mente pensamientos del tipo: «Uf, qué gorda está, cómo se atreve a llevar este bikini». O bien «Qué delgada, qué suerte». Estos dos tipos de juicio no se dan siempre, sé que hay muchísimas variantes, pero la mayoría de las veces ya estamos juzgando a toda la persona por el cuerpo que vemos, sin saber qué hay detrás.

Este año, en Menorca, me dediqué a mirar con amor el cuerpo de otras mujeres y hombres. Hice el ejercicio de no fijarme solo en el cuerpo físico, sino que cuando las miraba, pensaba en las vidas de esas personas, sus méritos, sus esfuerzos, su pasado… ¿Y sabéis qué? Que sentí un amor brutal. Universal. Vi a todas esas personas bonitas por fuera y por dentro. Paseaba y las miraba con cariño. Luego me miraba a mí y sentía ese mismo amor.

Cuerpos diferentes, vidas e historias diferentes, pero llenos de auténtica vida. Cuerpos que son templos, sea cual sea la forma.

Sé que si dejas de juzgar al otro, poco a poco dejarás de juzgarte a ti misma.

Y es que si dejas de juzgar al otro, el juicio irá disminuyendo en el resto de áreas de tu vida. Es un ejercicio de entrenar tu mirada para trabajar el juicio y desarrollar la compasión. Y si no lo crees, párate ahora un momento y reflexiona: ¿Qué beneficio te da juzgar el cuerpo de esa mujer? ¿Qué sentimientos aparecen en ti? Si aparece la envidia, la vergüenza, la comparación, la frustración, etc., el reto está en ti. En aceptar lo que ves en ti para, quizá, llegar a amarlo >>.

Yo siempre he sido obesa, ahora lo soy de Grado II. Tengo constantes cambios en mi peso corporal porque tengo un problema de ansiedad y la comida me ha servido para calmarla. En lugar de atiborrarme a pastillas mi alivio han sido los dulces. Cada seis meses me hago analíticas para comprobar que mi salud esté bien y, por ahora, no tengo ni un gramo de colesterol malo ni de azúcar. Este año he dejado de fumar y si bien tengo por objetivo llegar a un peso aceptable desde el punto de vista médico, no puedo tolerar que mi cuerpo se convierta en diana de todo el mundo. Si yo he decidido compartir que tengo un problema de ansiedad y que engordo porque canalizo mi ansiedad con la comida, esto no da derecho a nadie a estar juzgando mi cuerpo ni emitiendo juicios de valor hacia mi cuerpo, ni hacia el mío ni hacia el de nadie. Cada uno/a es cada uno/a y sus propias circunstancias. Voy a comenzar una terapia psicológica para tratar mi ansiedad pues no es por algo que haya vivido últimamente sino durante mis 43 años de existencia. Es la suma de traumas, miedos, angustias,..., etapas de mi vida en que viví en el infierno. Son las heridas de mi alma aún sangrando cuando yo las creía curadas. 

No obstante, sigo defendiendo que a la mujer se la somete a más presión social que al hombre. En todo. Siempre a nosotras se nos pone todo más difícil por parte de la sociedad. Quien no vea esto es porque es parte de ello sin darse cuenta.  Lo he visto en todos los aspectos: privados, laborales, familiares,... A la mujer se la juzga y somete mucho más que al hombre. 

Luego está el tema de la GORDOFOBIA. ¿Han pensado alguna vez en que hay personas que son felices siendo gordas? ¿En que no quieren perder la voluminosidad de sus cuerpos porque les hace sentirse seguros y se ven bien? 





Recomiendo leer este artículo sobre la Gordofobia, que incluso muchos médicos practican

https://www.20minutos.es/noticia/4943736/0/rebelion-contra-gordofobia-hay-demosntar-discurso-personas-gordas-estamos-insanas/


Y, por favor, hagan click en este vídeo y dediquen solo 3:11 para verlo. ¡GRACIAS!





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