Cavilaciones, escritos de días cualquiera, algunos poemas , algunas de mis novelas, pensamientos en soledad compartida,...¡VISITA MI WEB! EN WWW.ANANAYRAGORRIN.COM

miércoles, 28 de septiembre de 2022

La importancia de un buen líder/una buena lideresa en una organización

 

 




Todos/as sabemos que quien dirige un equipo ha de tener unas características específicas, no todo el mundo puede liderar equipos humanos. Pero,…, ¿qué particularidades son estas?

Gómez-Acebo Avedillo, propone en su manual de Liderazgo empresarial, una serie de características de las personas que se comportan de manera positiva dentro de la empresa (2003: 136-142). Veámoslas:

1)   Viven la persona como vocación: Se trata de saber trabajar con cualquier persona y hacer de estas mejores personas.

La persona no tiene límite, es importante percibir esta capacidad inabarcable. Conseguir extraer la verdadera motivación que está en su interior, no es una profesión, debe ser vocación.

2)    Profesionales volcados a trabajar para un bien social: Capaces de poner a las personas antes que los propios intereses. Lo hacen siempre por voluntad y por decisión propia, no buscando el halago, porque saben que es la mejor manera de conseguir esos intereses.

3)    Nunca solos: El aislamiento y la soledad en la que se mueve cotidianamente el profesional, le lleva a enfocar la actuación hacia sí mismo. Hay que distinguir a aquellas personas que son capaces de avanzar siempre con otros, ganen o pierdan con ellos.

4)    Capaces de trabajar con cualquiera y sacarle lo mejor: Son buenos no por tener a su lado a los mejores, sino porque al estar a su lado hacen de ellos los mejores. El que se asoma a lo mejor de su gente, sabe trabajar con cualquiera y cualquiera es válido para trabajar con él/ella.

5)    Son capaces de identificar los puntos fuertes de los demás y potenciarlos: Dejando de lado los puntos débiles (que todos/as tenemos) para un segundo momento, identifican los fuertes desde los que dirigen la actuación y desde ellos van incorporando pequeñas parcelas de las debilidades para superarlas.

Sobre los puntos fuertes se crece siempre, las debilidades nos suponen demasiado esfuerzo para crecer muy poco, dejémoslas para un segundo momento.

6)    Son tremendamente reflexivos/as y observadores/as: El que observa y escucha siempre es un ganador o ganadora. Es decir, incorpora siempre algo nuevo que considera bueno respecto de lo que ya tiene, por tanto mejor lo que ya hay. Cada vez es capaz de hacer más cosas observando y escuchando porque no hay que dedicarse a hacerlas todas, sino a indicar la forma en que otros pueden hacerlas (esto es delegar).

7)    Son personas con ideales, comprometidas y con un nítido mapa de valores humanos: Hacer crecer a los demás da sentido a su vida. Saben lo que quieren, quieren lo que hacen y hacen lo que quieren.

8)    Comprensivos: Su capacidad de perspectiva les permite posicionar a todos en distintas etapas del recorrido de la vida y desde ahí pueden comprender más que juzgar y tirar de cada uno desde la posición que se encuentre.

9)    Exigentes: Llevan a su lado a personas que saben lo que tienen que hacer, no se trata de personas fuera de lo común porque obtengan los mejores resultados, sino porque son capaces de coordinar mejor las mentes de su gente desde la exigencia y el compromiso común.

10)                     Compaginan ocio, actividad y negocio: No eliminan ninguna de estas facetas clave del crecimiento personal, sino que se focalizan en uno u en otro factor, manteniendo siempre el eje central en cualquiera de ellos: su propio eje.

11)                     Invierten en sí mismo: Son los primeros en servir a los demás como mejor inversión de futuro. Al que da primero, le toca recibir después.

12)                     Hacen que la gente se sienta orgullosa de la organización a la que pertenecen: Recuperan el orgullo de pertenencia basado en la cohesión interna y en la generosidad se traduce siempre en la imagen de esa empresa. Sentirse orgulloso en este sentido, será una de las claves de futuro en la vida empresarial. Sin prepotencia ni pasar factura de nada, el orgullo necesario se manifiesta con hechos, no con palabras.

13)                     Se rodean de los mejores: Desde el afecto atraen a las mejores personas capaces de cualquier cambio para mejorar.

14)                     Trasladan alegría y humor en los momentos de auge y en las crisis: La alegría y el estado de ánimo positivo permiten la perspectiva y la visión más allá del momento. La certeza del bien, le permite hacer uso de alegría y humor en cada circunstancia y situación.

15)                     Viven el presente hacia el futuro: La persona es capaz de proyectar el medio y largo plazo desde el corto plazo. Adapta los ejes claves de su actuación a las circunstancias del momento, y saca conclusiones de esas circunstancias para predecir el medio y el largo, es decir, el futuro.

16)                     Hacen sentir bien a la gente consigo misma: La verdadera motivación sale de dentro. Saben descubrir lo que les motiva y les hace sentirse únicos, y tienen detalles de reconocimiento sobre esos aspectos que disparan la satisfacción interna de los demás.

17)                     Invierten tiempo en apreciar a sus empleados: La reciprocidad del afecto se convierte en un elemento multiplicador en las organizaciones. Dedican tiempo a su gente que equivale a quererla y defenderla en todo momento.

18)                     Cambian los objetivos por valores: Orientan hacia el máximo potencial en vez de exigir mínimos. Cambian el “tienes que hacer”, por “¿cuánto crees que puedes hacer?”.

19)                     No son perfectos y lo asumen: Tienen debilidades, como todo el mundo, pero aceptan y son aceptados con defectos y virtudes. Además, utilizan los puntos fuertes como resorte y reconoces los débiles proponiendo alternativas para superarlos. Convierten así su encaje y capacidad de reacción frente a las debilidades, en otro punto fuerte.

20)                     Controlan el ego y afán de protagonismo: Tienen su ego como todo el mundo, pero no dejan que se manifieste sin control en sus actuaciones. Poseen un alto nivel de autoexigencia que les permite manejar adecuadamente sus relaciones a través de habilidades sociales no verbales, tales como gestos, miradas, tonos de voz…a favor de los demás y no para su propio beneficio o desahogo. Ello les hace ser manos, obedientes, pero no sumisos.

21)                     Son ganadores porque saben perder: Saben que sólo desde el compromiso se alcanzan acuerdos que hacen que la compañía avance. Un acuerdo requiere que las partes cedan algo para que estén todas representadas en el mismo. Todos ceden para ganar todos.

 

De lo mencionado arriba depende, o no, el éxito de cualquier organización. ¿Casi nada, no?

 

Ana Nayra Gorrín Navarro.

A martes 27 de septiembre de 2022.

No hay comentarios:

Publicar un comentario