Nací, un 28 de marzo de 1979, siendo una recién nacida macrosómica, tanto de largo como de peso. Fui una bebé enorme hasta los tres años, luego comenzó el proceso de crecimiento y fui una niña delgada, de piel y hueso como me decía mi abuela materna, hasta la adolescencia. A los 14/15 años mi cuerpo comenzó a revolucionarse. ¡Hasta el cabello! Yo, de niña, tenía el cabello liso y oscuro como las indias americanas, pero al llegar a la adolescencia se me volvió rizado y castaño muy claro porque se me quemaba fácilmente con el sol desde que me cambió a rizado. Esta foto que muestro fue de mis últimos años de piel y hueso. Soy la primera por la derecha (viendo la foto de frente, es decir, a la derecha de quien mira la foto) en la fila de atrás, era fina y larga como un Tajinaste del Teide (como me decía cariñosamente mi abuelo paterno Pepe). De niña, en el lapso de tiempo desde los 4/5 años hasta los 14/15 años me costaba mucho acabarme los platos. Recuerdo estar sentada en...