Vaiana, la película. 2026.
Ayer, en la sesión de las 17:35 de los cines X-Sur de Adeje, vi Vaiana , la nueva adaptación en acción real del clásico de Disney. Y debo comenzar admitiendo algo que probablemente reste solemnidad a cualquier intento de crítica cinematográfica, pero que añade una sinceridad incontestable: siempre es un placer ver a Dwayne Johnson, The Rock, en la gran pantalla. Me parece un hombre tremendamente atractivo y siempre me lo ha parecido. Cuando mi hijo era pequeño, veíamos juntos la WWE los sábados por la mañana. Lo hacía por el placer de compartir algo con él, de entrar en su mundo y construir esas pequeñas experiencias comunes que, con los años, terminan convirtiéndose en memoria familiar. Pero tampoco voy a reescribir la historia para parecer más abnegada de lo necesario: también me encantaba ver a aquel hombre enfundado en unas mallas ajustadas, con ese cuerpo enorme ocupando la pantalla como si la anatomía humana hubiera decidido abandonar toda prudencia. Siempre me han fa...